Tratamiento

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

Existen varias preparaciones y formas de aplicaciones disponibles para el tratamiento con testosterona: inyecciones, geles, parches, implantes y tabletas

 
Como se sabe, los testículos tienen dos funciones: Una es la producción de testosterona por las células Leydig y otra la producción y maduración de espermatozoides, que son la célula sexual masculina en los testículos.

Esta producción de espermatozoides sólo es posible si hay suficientes niveles de testosterona en sangre, por ello, la fertilidad masculina depende directamente de esta importante hormona. El organismo se asegura de que los testículos siempre produzcan la cantidad adecuada de testosterona a través de un fino sistema de control hormonal localizado en el cerebro.

El andrógeno más importante que producen los testículos es la testosterona. Los testículos sanos sintetizan aproximadamente 5 a 7 mg de testosterona por día. La terapia con andrógenos siempre se refiere a la aplicación de testosterona con unas pocas excepciones y las guías de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la terapia con testosterona indican que “la meta principal de la terapia con testosterona es restaurar los niveles sanguíneos de testosterona dentro de las concentraciones fisiológicas”.

Por ello para personas con ADAM (Ante la Deficiencia Androgénica en la Madurez), la administración de testosterona es el centro de la terapia, que debe ser personalizada, tiene como finalidad el reestablecer el nivel fisiológico correspondiente para la edad para corregir la deficiencia androgénica, revertir los signos y síntomas y evitar complicaciones a largo plazo.

Debido a que los niveles de testosterona y por lo tanto la necesidad de testosterona demuestran diferencias significativas en varias etapas de la vida, la terapia con andrógenos deberá ser ajustada individualmente a la edad del paciente y a la necesidad reproductiva es decir al deseo de tener hijos o no tenerlos.

Si se ha diagnosticado deficiencia de testosterona en el hombre, mediante análisis de sangre, esta hormona puede ser reemplazada en forma de medicamentos muy eficaces que mejoran el bienestar físico y mental, así como el desempeño sexual. Los efectos tardíos de la deficiencia de esta hormona (como la osteoporosis) también pueden ser prevenidos con el tratamiento.

La testosterona tiene un amplio margen de seguridad y puede utilizarse por tiempo prolongado cuando no hay contraindicaciones para su uso, lo que puede ocurrir cuando se toman otros medicamentos. Esta terapia solamente se debe interrumpir cuando se realizan otros tratamientos o cuando se desea tener un hijo, es decir ser fértil.

Existen varias preparaciones y formas de aplicaciones disponibles para el tratamiento con testosterona: inyecciones, geles, parches, implantes y tabletas.

Uno de los métodos más probados y exitosos es el de la aplicación de inyecciones, que ofrecen un mayor número de ventajas al ser comparadas con otros tratamientos.
- Son la terapia estándar de los médicos en la actualidad.
- Han sido usadas desde hace más de 50 años, con efectividad comprobada.
- La terapia más innovadora ofrece la comodidad de ser inyectadas en intervalos de 12 semanas, necesitando sólo 4 aplicaciones en un año.
- Las inyecciones mantienen niveles estables y constantes de testosterona en la sangre y son muy eficaces en personas mayores.
- Los pacientes presentan mejorías en las erecciones espontáneas y a nivel emocional manifiestan mejor humor y bienestar general.
- Pueden ser usadas en el largo plazo.
- Tienen efectos secundarios mínimos.

 
 
 
La testosterona colabora en la definición de los rasgos propios del cada hombre
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Foto: esmas.com
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