Diagnóstico y tratamiento

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

Se confirma mediante rayos X y se trata por medio de una cirugía para la extirpación total o parcial de la glándula

 
El diagnóstico lo establece un médico urólogo después de realizar un tacto rectal e identificar el agrandamiento de la glándula.

Lo estudios se pueden confirmar mediante rayos X, tomografías o resonancias magnéticas.

El tratamiento por lo general sugiere la cirugía, para la extirpación parcial o total de la glándula prostática, lo cual se puede llevar a cabo de muchas maneras, dependiendo del tamaño de la próstata y de la causa del agrandamiento de la misma.

La extirpación de la próstata se puede recomendar en los siguientes casos:
- Incapacidad para vaciar completamente la vejiga (retención urinaria) o micción muy lenta.
- Sangrado recurrente de la próstata.
- Cálculos vesicales con agrandamiento de la próstata.
- Por cáncer de próstata en etapa A o B.
- Por aumento de la presión sobre los uréteres y riñones, problema llamado hidronefrosis y que es debido a la retención urinaria.
La cirugía de la próstata no es recomendable para hombres que presenten: Trastornos de la coagulación sanguínea o enfermedad de la vejiga.

Existen tres procedimientos comunes para la extirpación quirúrgica de la glándula prostática y son: La ITUP, para las próstatas que pesan menos de 30 gramos se recomienda; La RTUP, para las de más de 30 y de menos de 80 gramos y si es superior a 80 gramos, se recomienda una prostatectomía abierta.

- La resección transuretral de la próstata (RTUP), que se realiza bajo anestesia epidural o general. En ella se inserta en el pene un cistoscopio especial, para que a través de la uretra se pueda llegar hasta la glándula prostática e introducir un instrumento cortante para extraer la glándula por partes.
Después se cauterizan los vasos sanguíneos, aplicando una corriente eléctrica para detener el sangrado durante el procedimiento y se coloca un catéter de Foley, que es una sonda, para eliminar la orina. Por lo general, la persona permanece de 1 a 3 días en el hospital.

Una de sus desventajas, son los cambios en la eyaculación normal, ya que el semen es lanzado hacia la vejiga y no al pene.

- La incisión transuretral de la próstata (ITUP). Es una cirugía parecida a la anterior pero se realiza por lo general de forma ambulatoria, es decir el paciente no se queda hospitalizado.
En ella se hace una pequeña incisión en el tejido prostático para agrandar la abertura de la uretra y la salida de la vejiga, lo que mejora el flujo de orina y reduce los síntomas.Después de la cirugía, se puede colocar también durante unos días, un catéter de Foley para ayudar a drenar la vejiga.
En esta cirugía, el líquido eyaculado sí es expulsado por el pene de forma normal, pero no todos los pacientes cumplen con los requisitos para esta cirugía

- La prostatectomía abierta llamada a menudo prostatectomía suprapúbica o retropúbica, se hace una incisión en la parte inferior del abdomen entre el ombligo y el pene a través de la cual se extirpa la glándula prostática. Este procedimiento es mucho más complicado, requiere anestesia general o epidural, una hospitalización y un período de recuperación más prolongados y el catéter de Foley es insertado en la pared abdominal para ayudar a drenar la vejiga.

Otras técnicas utilizadas son las que utilizan el rayo láser o el calor generado por microondas o láser que busca remover y destruir el tejido prostático con un mejor control sobre el sangrado y una cicatrización más rápida.

La vaporización fotoselectiva de la próstata (PVP), es una de las tecnologías de láser más novedosas. Es un procedimiento ambulatorio y el paciente regresa a su casa el mismo día.

La incisión de próstata con láser (TULIP), la ablación visual de próstata con láser (VLAP) y la ablación transuretral con aguja (TUNA) con otros de los procedimientos modernos.

 
 
 
Una pequeña incisión es suficiente para controlar la hipertrofia.
Una pequeña incisión es suficiente para controlar la hipertrofia.
Foto: Agencias
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