Síntomas, diagnóstico y tratamiento

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

Lo más común es administrar antibióticos para terminar con la infección que causa la inflamación y en casos necesarios practicar la circuncisión

 
Entre los síntomas que generalmente se presentan, están:
- Dolor, enrojecimiento e inflamación del glande o cabeza del pene.
- Inflamación y ardor del prepucio.
- Presentación de úlceras en el pene.
- Inflamación de los ganglios linfáticos de la ingle.
- Escalofríos y en ocasiones fiebre, si la infección es continua o recurrente.
- Puede haber presencia de secreción por el pene.
- En ocasiones se puede presentar ardor al orinar.

El diagnóstico se establece, cuando el médico elabora la historia clínica, en donde contemple el estilo de vida sexual y revise físicamente el pene.

Si lo considera conveniente puede solicitar un análisis de laboratorio de cultivo de la secreción de la zona infectada, con el fin de descartar otro tipo de problemas, como puede ser alguna enfermedad de transmisión sexual.

El tratamiento, puede incluir la administración de medicamenos como antibióticos tópicos y orales para controlar la infección, analgésicos para el dolor, cremas esteroides para controlar la inflamación y si hay fiebre se recomienda el reposo en cama y medicamentos para controlarla.

Remojar el pene en agua templada ayuda a aliviar el dolor, pero hay que tener cuidado en secar muy bien y con cuidado la zona para evitar complicaciones, como la presencia de hongos.

Se recomienda evitar las relaciones sexuales y la masturbación hasta no tener controlada la infección.

En caso de reincidencia de las infecciones o de no mejorar con el tratamiento, se debe considerar la posibilidad de realizar la circuncisión, cirugía que es relativamente sencilla y ayudará a prevenir la acumulación de bacterias entre el prepucio y la cabeza del glande y a realizar mejor la higiene de la zona.

Cuando no se controla a tiempo y adecuadamente, se puede complicar con: ulceraciones del pene, propagación de la infección a capas más profundas del pene o en casos graves septicemia, que es una infección generalizada en el organismo.

 
 
 
La balanitis se controla con antibióticos de acuerdo a la recurrencia.
La balanitis se controla con antibióticos de acuerdo a la recurrencia.
Foto: esmas.com
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