Para el
tratamiento, se deberá tomar en cuenta en qué etapa se encuentra la enfermedad, el avance y gravedad de las curvaturas y la intensidad del dolor, además del resultado de los estudios.
El tratamiento se enfoca a detener el proceso de crecimiento de la fibrosis para evitar las curvaturas y retracciones, así como a prevenir la disfunción eréctil. En un gran porcentaje es importante reconocer que el problema se corrige o se detiene el desarrollo con los tratamientos recomendados, sin tener que llegar a cirugía.
El dolor y provocado durante la erección y para controlar el proceso inflamatorio se pueden utilizar medicamentos y/o terapia física con láser o laserterapia, que no ocasionan molestia alguna.
Por otra parte, también se pueden inhibir los mecanismos que general el proceso cicatrizal mediante la aplicación de inyecciones con Verapamilo, que se ponen bajo anestesia local, más o menos cada 15 días.
El tratamiento, deberá aplicarse únicamente cuando la persona esté en etapa aguda o de crecimiento del proceso fibroso y por lo regular tendrá una duración de 6 meses, debiendo concurrir de 1 a 2 veces por semana, si así lo determina el médico.
Para la primera etapa del tratamiento y según lo determine cada médico, ya que no hay estudios que comprueben 100% la efectividad de cada uno de ellos, se recomienda:
- Tomar vitamina E, que parece que contribuye a disminuir el tamaño de la placa y la curvatura del pene, pero debe ser consultado con su médico, ya que en exceso puede ocasionar problemas en el hígado.
- Tomar aminoenzoato de potasio, junto con vitaminas del complejo B, ofrece algunos beneficios, pero el precio es elevado por la cantidad que hay que tomar.
- El tamoxifeno no esteroide y antiestrógeno que inhibe la inflamación y la producción de tejido cicatrizal, pero no de forma contundente, ni en todos los hombres.
- La colchicina es otro agente antiinflamatorio que disminuye la producción de colágeno y que que puede tener un leve efecto beneficioso, pero en muchos pacientes ocasiona molestias gastrointestinales.
- Las inyecciones en la placa peneana es una buena alternativa, se tiene que poner bajo anestesia local y es útil en las primeras etapas de la enfermedad.
Entre los procedimientos quirúrgicos, que no deben hacerse en las primeras etapas o antes de probar con otros métodos están.
- Procedimiento de Nesbit: que consiste en cortar una porción de tejido de la túnica albugínea y acortar el lado no afectado del pene y se puede hacer de dos formas: con la técnica de aplicación, mediante la cual se hacen pliegues suturados del lado de máxima curvatura para acortar y enderezar el pene o la técnica de la corporoplastia, que consiste en hacer una incisión longitudinal o a lo largo del pene y cerrarla de manera transversal para corregir la curvatura.
- Injertos: Cuando las placas son grandes y la curvatura es importante, el cirujano puede optar por hacer una incisión o corte para extraer el área endurecida y reemplazar el tejido por un injerto, que puede ser con tejido propio, con sustancias sintéticas inertes o con aloinjertos o xenoinjertos, con tejidos humanos o animales.
- Las prótesis peneanas, son una buena opción para quienes presentan disfunción eréctil importante y una disminución del número de vasos sanguíneos comprobada por ecografía.
Después de la cirugía se aplica un vendaje suave y se coloca una sonda de Foley para que no se acumule la sangre. El paciente deberá tomar antibióticos, analgésicos para el dolor y medicamentos para contrarrestar las erecciones.