El
diagnóstico lo establece el médico urólogo, cuando realiza la historia clínica y sexual del enfermo y la confirma con algunos estudios para determinar si el origen de la aneyaculación es físico o psicológico, o si el problema se debe a una eyaculación retrógrada.
Si el origen es físico, procederá a corregir el problema pero independientemente de hacerlo, se requerirá de ayuda psicológica, para recuperar la autoestima y confianza.
Si el origen es psicológico, podrá acudir a terapias para encontrar el origen de la situación y poder curarla.
Es importante platicar con la pareja sobre este problema y juntos ayudar a encontrar la solución al problema, sobre todo cuando la mujer sabe que con otras sí puede y con ella no,
Podrá darse cuenta de que éste problema es psicológico, si después de haber dormido ha tenido eyaculación (poluciones nocturnas), o si tiene más de una pareja y con una eyacula y con la otra no.
La aneyaculación, al igual que la eyaculación retardada o la eyaculación retrógrada, cuando tienen un origen orgánico deben ser tratadas por un urólogo, sin embargo la ayuda de un terapeuta sexual es indispensable para recobrar la confianza en sí mismo y poder llegar a solucionar el problema satisfactoriamente.
La aneyaculación de origen psicológico, que es la más frecuente, puede resolverse con psicoterapia comportamental que ha tenido buen resultado.
Lo más importante es reconocer, aceptar y buscar ayuda para este problema y no dejarlo pasar, ya que para el hombre, igual que para la mujer es muy frustrante no disfrutar y llegar al término de una relación sexual, y el problema tiene solución.
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