Torniquetes

 
 
 
por: Redacción esmas/SSA
Fuente: esmas.com
 

El torniquete debe ser el último recurso para controlar hemorragias, debe aplicarse con mucho cuidado para no provocar daños irreversibles

 
El uso de torniquetes solamente debe emplearse en casos de urgencia y cuando los demás métodos para controlar las hemorragias hayan fallado o que se haya amputado algún miembro o parte del cuerpo, ya que pueden provocar daños que ocasionen la pérdida de la parte afectada, que puede ser pie o pierna, mano o brazo.

El torniquete sirve para interrumpir la circulación sanguínea en los brazos y piernas y se aplica colocando un trapo o pañuelo de por lo menos 5 cm. de ancho y con un largo suficiente para efectuar un nudo de amarre firme.

Por ningún motivo se deben utilizar alambres, cuerdas o cualquier material que pueda lesionar arterias o venas.

- Coloque el pañuelo o trapo para el torniquete un poco más arriba de la herida, entre 3 y 5 cm. En caso de que la herida esté cerca de una articulación, codo, rodilla, muñeca o tobillo, la venda se coloca arriba de ella.
- Apriete el pañuelo alrededor del miembro, dándole dos vueltas y haga un medio nudo en medio.
- Ponga sobre el medio nudo una vara, palo corto o lápiz y complete el nudo encima de ella, haga dos nudos adicionales y de vueltas a la vara hasta que la hemorragia se detenga.
- Detenga la vara en su lugar y aflójela cada 5 minutos, déjela sin apretar nuevamente durante un minuto y repita la acción. Anote la hora de aplicación del torniquete, el tiempo es muy importante para no ocasionar daños mayores.

Recuerde: Solamente aplique esta técnica cuando las demás hayan fallado y la hemorragia no se controle.

 
 
 
No se debe usar a menos que sea muy necesario.
No se debe usar a menos que sea muy necesario.
Foto: esmas.com
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