El uso de torniquetes solamente debe emplearse en casos de urgencia y cuando los demás métodos para controlar las hemorragias hayan fallado o que se haya amputado algún miembro o parte del cuerpo, ya que pueden provocar daños que ocasionen la pérdida de la parte afectada, que puede ser pie o pierna, mano o brazo.
El torniquete sirve para interrumpir la circulación sanguínea en los brazos y piernas y se aplica colocando un trapo o pañuelo de por lo menos 5 cm. de ancho y con un largo suficiente para efectuar un nudo de amarre firme.
Por ningún motivo se deben utilizar alambres, cuerdas o cualquier material que pueda lesionar arterias o venas.
- Coloque el pañuelo o trapo para el torniquete un poco más arriba de la herida, entre 3 y 5 cm. En caso de que la herida esté cerca de una articulación, codo, rodilla, muñeca o tobillo, la venda se coloca arriba de ella.
- Apriete el pañuelo alrededor del miembro, dándole dos vueltas y haga un medio nudo en medio.
- Ponga sobre el medio nudo una vara, palo corto o lápiz y complete el nudo encima de ella, haga dos nudos adicionales y de vueltas a la vara hasta que la hemorragia se detenga.
- Detenga la vara en su lugar y aflójela cada 5 minutos, déjela sin apretar nuevamente durante un minuto y repita la acción. Anote la hora de aplicación del torniquete, el tiempo es muy importante para no ocasionar daños mayores.
Recuerde: Solamente aplique esta técnica cuando las demás hayan fallado y la hemorragia no se controle.