Se produce cuando la piel se pone en contacto con plantas tóxicas como la hiedra, la agalla o el zumaque venenosos. Las
señales de alarma son: ardor, comezón erupción, ronchas, ampollas, hinchazón, dolor de cabeza, mareos, asco y calentura.
Ante esta situación:
- Quite de inmediato la ropa contaminada y lave cuidadosamente las partes del cuerpo afectadas.
- Bañe a la persona con abundante agua y jabón.
- Aplique alcohol en la zona lesionada.
- Póngale ropa limpia.
- Dele a beber abundantes líquidos.
Si los síntomas no ceden acuda rápidamente al médico.