Las fracturas en pierna, rodilla o tobillo son muy dolorosas y si no se atienden adecuadamente pueden ocasionar deformindades o incapacidades.
Sus señales de alarma: Dolor, inflamación, inmovilidad e hinchazón.
- Coloque una tablilla o cartón resistente desde las nalgas hasta el tobillo.
- Si no tiene cómo hacerlo, coloque una almohada entre las piernas y amárrelas juntas con toallas, cinturones, corbatas o trozos de tela.
- Si la fractura es expuesta, es decir que el hueso salga por la herida, no intente acomodarlo, controle la hemorragia presionando en los puntos de presión.
- Cubra la herida con un trapo limpio sobre la fractura, sin presionar e inmovilice la parte afectada.
Si la fractura es el rodilla, no trate de acomodarla. Inmovilice en la posición en que la encontró.