Descripción La deshidratación puede ser una enfermedad relacionada al calor así como una consecuencia de la diarrea, el vómito o la fiebre. Los niños y las personas mayores de 60 años son muy susceptibles a la deshidratación.
Tipos
La deshidratación se clasifica en leve, moderada o severa con base en el porcentaje de pérdida de peso corporal; esta última es una situación de emergencia potencialmente mortal.
Causas
Bajo circunstancias normales, todas las personas pierden agua a través del sudor, lágrimas, orina y heces. En una persona normal, esta agua es reemplazada al tomar agua y alimentos que contienen agua. Sin embargo, cuando una persona se enferma con fiebre, diarrea o vómito o bien cuando una persona se expone demasiado al sol, puede sufrir de deshidratación.
La deshidratación se presenta cuando el cuerpo pierde agua y sales esenciales como el sodio, potasio, bicarbonato de calcio y fosfato.
Sin importar su causa, la deshidratación debe ser tratada de inmediato.
Signos y Síntomas
Algunos síntomas de la deshidratación en adultos son:
Sed
Orinar menos frecuentemente
Piel seca
Fatiga
Mareo
Confusión
Boca seca y membranas mucosas secas
Aumento del pulso y respiración
En los niños, también se pueden presentar:
Boca seca y lengua seca
Falta de lágrimas al llorar
Fiebre alta
Pañales secos por más de 3 horas
Abdomen sumido
Ojos y mejillas sumidas
Irritabilidad
Piel que no vuelve a su estado normal cuando se pellizca suavemente
Diagnóstico
El examen físico de una persona con deshidratación por calor puede revelar:
Presión sanguínea baja
Presión sanguínea que cae cuando la persona se incorpora desde una posición de acostado
Frecuencia cardiaca rápida
Turgencia deficiente de la piel: a la piel le puede faltar su elasticidad normal y regresar a su posición lentamente al ser pinzada en un pliegue por el médico; la piel normalmente regresa en forma rápida a su posición.
Los exámenes de laboratorio que se piden para diagnosticar la deshidratación son:
Química sanguínea (para verificar los electrolitos, especialmente los niveles de sodio, potasio y bicarbonato)
Examen de orina (si está alta, indica una deshidratación significativa)
BUN (nitrógeno ureico en sangre, puede estar elevado cuando se presenta deshidratación)
Creatinina (puede estar elevada cuando se presenta deshidratación
Conteo sanguíneo completo (CSC) que se realiza para buscar signos de sangre concentrada
Tratamiento
En casos de deshidratación leve se recomienda la re-hidratación tomando líquidos y suero oral. El suero oral se puede preparar agregando agua hervida a los sobrecitos de suero oral en polvo que se regalan en las instituciones de salud. Es mejor suministrar con frecuencia pequeñas cantidades de líquido, utilizando una cuchara o una jeringa, en vez de forzar al bebé o al niño a beber una cantidad grande de líquido de una sola vez, ya que esto puede producir más vómito.
En casos de deshidratación moderada, se requiere de líquidos intravenosos.
Los casos de deshidratación severa son una emergencia médica y se requiere de hospitalización así como de líquidos intravenosos. Se debe tomar acción inmediata.
Autocuidado
Algunos tips para evitar la deshidratación debido al calor son:
-Tome suficiente agua, especialmente cuando trabaje o esté en el exterior y haga mucho calor.
-Proteja a los niños dándoles de tomar líquidos frecuentemente durante el día.
-Asegúrese de que está tomando más líquidos de los que pierde.
-Trate de realizar actividades en la sombra hasta que el sol no esté tan fuerte.
-Tome bebidas deportivas para ayudar a mantener el balance de electrolitos y sales.
Complicaciones
La deshidratación severa no tratada puede producir convulsiones, daño cerebral permanente o muerte.