Día Internacional para la Prevención de Desastres

 
 
 
por: CENAPRED/Redacción
Fuente: esmas.com
 

Terremotos, tsunamis, deslizamientos, heladas, ciclones, sequías e inundaciones azotan la tierra de forma implacable. Conoce las medidas preventivas que pueden evitar o minimizar sus daños

 
Fuente: Centro Nacional de Prevención de Desastres

Cada año, cada mes, en cada lugar del mundo, se presentan diversos fenómenos naturales que ponen en riesgo la vida, la salud, las pertenencias y la economía de un país. Todo el mundo se estremece ante los lamentables resultados y nuevamente la naturaleza nos enseña lo vulnerables que somos ante sus embates, por lo que algo importante que debemos preguntarnos es: ¿qué tan preparados estamos?¿en cuánto tiempo ya nos habremos olvidado del problema?¿cuándo nos tocará a lo demás enfrentarnos con un desastre natural?

Terremotos, huracanes, tsunamis, erupciones volcánicas, inundaciones, deslaves, tormentas de nieve, granizo, sequías, viento, incendios, todos eventos naturales, todos han cobrado vidas y han generado gastos y pérdidas incalculables, que en muchas ocasiones pudieron quizá evitarse si hubiéramos estado preparados o por lo menos, se hubieran minimizado sus efectos posteriores si siempre estamos siempre listos para enfrentarlos, porque algunos pueden ser predecibles, pero otros nos tomarán siempre por sorpresa.

A nivel mundial, el número de desastres más frecuente es el provocado por huracanes (38%), seguido de sismos, (29%) e inundaciones (27%). Los que han dejado mayor número de muertos han sido los sismos (47%), seguidos levemente por los huracanes (45%) y un 7% de inundaciones. En perdidas económicas, los efectos más fuertes los ocasionan los sismos (35%), seguidos de las inundaciones (30%) y los huracanes (28%).

El territorio nacional mexicano se encuentra sujeto a gran variedad de fenómenos que pueden causar desastres:
- Por ser parte del llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, el país es afectado por una fuerte y permanente actividad sísmica y volcánica que pone en riesgo a dos terceras partes del país. La zona de mayor riesgo es la costa del océano Pacífico, debido a la conjunción de las placas tectónicas de Cocos y de Norteamérica.
- México es un país intertropical, que lo hace sujeto de huracanes que se generan en ambos océanos, tanto en el Pacífico como en el Atlántico. Sus efectos provocan marejadas y vientos que se resienten principalmente en las zonas costeras del Pacífico, del Golfo y del Caribe.

- Las lluvias intensas que se generan entre los meses de junio y noviembre principalmente, ocasionan inundaciones y deslaves que cada año, nos recuerdan lo mal preparados que estamos para enfrentarlas a pesar de saber que ocurrirán.
- En épocas de escasez de lluvia, enfrentamos incendios forestales, naturales o intencionados que terminan con miles de hectáreas de nuestra ya deficiente flora y muchos lugares resienten la sequía.
- Tsumanis, fenómenos que generan por el impacto de un terremoto cuyo epicentro es bajo el mar y producen olas de gran altura y velocidad que al penetrar en tierra arrasan con todo lo que está a su paso y que principalmente tienen su origen en las costas del Pacífico.

Por otro lado, las condiciones climáticas del mundo están cambiando, principalmente por la contaminación y el impacto ambiental de muchas de nuestras acciones, lo que ha generado un calentamiento global que se empieza a manifestar en climas más extremosos y efectos naturales con mayor fuerza.

Desafortunadamente muchas de las acciones que han causado destrucción no se pueden revertir, pero sí se puede controlar y evitar que sigan avanzando y además, si estamos conscientes del lugar donde vivimos y sus “peligros” naturales, podemos actuar desde este momento y prevenir en la medida de lo posible mayores males.

 
 
 
Es importante estar preparado ante cualquier fénómeno natural.
Es importante estar preparado ante cualquier fénómeno natural.
Foto: esmas.com
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