Deslaves

 
 
 
por: CENAPRED/Redacción
Fuente: esmas.com
 

Los problemas que presenta la inestabilidad de las laderas de las montañas, son uno de los peligros naturales más destructivos del planeta

 
Derrumbes, deslizamientos, flujos, reblandecimiento de terrenos y movimientos complejos ocurren día con día en cualquier parte del mundo de tal forma que cada año las víctimas y los daños materiales son incalculables.

Este tipo de eventos puede originarse, por terremotos, lluvias intensas, descongelación de la nieve, pero el principal riesgo son los asentamientos humanos sobre minas de arena, en las laderas de las montañas que presentan diferentes grados de inclinación o por vivir al pie de ellas.

Los mecanismos básicos de inestabilidad del terreno son: los caídos o derrumbes, los flujos, deslizamientos y las expansiones o desplazamientos laterales de los terrenos.

Los caídos o derrumbes, son movimientos repentinos de suelos y fragmentos aislados de rocas que se originan en pendientes abruptas u acantilados, por lo que el movimiento es de caída libre, rodando y rebotando y suelen presentarse mayormente en las carreteras.

Los flujos, son movimientos del suelos y/o fragmentos de rocas ladera abajo, en donde las partículas, granos fragmentos tienen movimientos relativos sobre una superficie de falla. Los más importantes son los de lodo, las avalanchas de suelos y rocas, los lahares, que se originan en el talud de un volcán y los deslizamientos de varias capas de un terreno.

Las expansiones o desplazamientos laterales, que son movimientos de masas en pendientes muy suaves.

Los movimientos complejos, que son resultado de cambios en los movimientos iniciales y cambian al ir desplazándose ladera abajo. Las avalanchas de rocas y flujos deslizantes son las más frecuentes y ocasionan grandes pérdidas.

Algunos de estos fenómenos también son obra del ser humano, al construir carreteras o “volar”, parte de las montañas para construir asentamientos humanos, actividades mineras mal planeadas, deforestación, extracción excesiva de aguas subterráneas o excavaciones en sitios de riesgo.

Entre los aspectos que una persona debe tomar en cuenta para poder identificar indicios de inestabilidad en los terrenos, están:
- Presencia de manantiales, filtraciones o suelos saturados en áreas que generalmente no están húmedas.
- Desarrollo de grietas o abultamientos en el terreno, ya sea natural o artificial.
- Movimiento de suelos que dejan al descubierto cimentaciones de estructuras.
- Estructuras que se han movido o inclinado con el tiempo.
- Inclinación y/o agrietamiento de pisos y cimentaciones de concreto.
- Ruptura de tubos de agua y otras estructuras subterráneas.
- Inclinación de postes telefónicos y/o eleécticos, árboles, muros de contención o cercas.
- Carreteras que se hunden súbita o frecuentemente.
- Incremento rápido del nivel de agua de un arroyo y presencia de agua turbia.
- Descendimiento rápido de los niveles de agua a pesar de estar lloviendo.
- Desajuste de puertas y ventanas y espacios visibles entre ellos.

Los flujos de lodo y escombros, pueden contener además toneladas de basura y materiales y mobiliario que van arrastrando, lo que las hace todavía más peligrosas.

 
 
 
Construir el laderas de montañas y terrenos inestables ocasiona deslaves.
Construir el laderas de montañas y terrenos inestables ocasiona deslaves.
Foto: esmas.com
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