Las causas que originan los incendios forestales se atribuyen principalmente a la actividad humana. En nuestro país se estima que estas causas alcanzan el 99% del total nacional y sólo 1% tiene como causa fenómenos naturales derivados de eventos meteorológicos, como descargas eléctricas (rayos), o erupción de volcanes.
Las causas de los incendios pueden ser:
- Accidentales: que son los relacionados con accidentes automovilísticos, ferroviarios, aéreos y con ruptura de líneas eléctricas;
- Negligentes: que son los que tienen que ver con quemas agropecuarias no controladas, fogatas de excursionistas, fumadores, quema de basura, limpieza de vías en carreteras y uso del fuego en otras actividades productivas dentro de las áreas forestales.
- También están los intencionales: que se refieren a las quemas que se realizan en el contexto de conflictos entre personas o comunidades, tala ilegal o litigios, entre otros, y como decíamos,
- Los Naturales: por la caída de rayos o erupciones volcánicas.
La importancia de los árboles y bosques en el ciclo vital de la vida no tiene duda, nos proveen de oxígeno y participan en un ciclo fundamental para nuestra existencia, sin embargo un pequeño descuido, no respetar los reglamentos o simplemente no tener conciencia ecológica, provoca la pérdida de miles de hectáreas cada año.
Los consejos son muy sencillos y todos debemos aportar nuestro granito de arena para respetarlos y enseñárselos a nuestros hijos:
- Cuando hagas fogatas en el bosque apágalas perfectamente.
- No arrojes cigarros encendidos, una pequeña llama puede generar un incendio de terribles consecuencias.
- Cuando utilices cerillos o brasas en los bosques y selvas, cerciórate que estén completamente apagados a fin de evitar graves daños a la ecología nacional.
Los árboles nos dan vida. Debemos cuidar nuestros bosques, son nuestros pulmones y generan oxígeno para nuestra vida diaria.