Conservar la salud no es asunto de buena suerte, sino de los cuidados que nos proporcionemos todos los días, a todas horas y en todos los lugares. La prevención es una cultura que debemos desarrollar para poder actuar a favor de nuestra calidad de vida.
Esto no es sencillo porque la mayoría de las ocasiones actuamos buscando un “beneficio inmediato”, en lugar de uno permanente que no nos convence mucho, porque su disfrute es a largo plazo, de esta forma continuamente estamos cayendo en los mismos problemas de salud, sin darnos cuenta que poco a poco se va deteriorando y cuando nos damos cuenta del daño, este es irreversible y nos ocasiona innumerables problemas en todos los ámbitos de nuestra vida personal y social.
Aunque en la prevención de las enfermedades y accidentes, lo más importante es nuestra actuación, sabemos que también hay múltiples factores que influyen que pueden ser ajenos a nosotros, sin embargo, juntos debemos luchar para eliminar o disminuir todos los factores de riesgo existentes a nuestro alrededor.
La cultura de la prevención se debe desarrollar desde la infancia, para que realmente tenga un impacto favorable, con el desarrollo de hábitos y habilidades que nos permitan actuar a favor de nuestra salud, sin embargo, nunca es tarde para actuar y tomar el control de nuestra vida, si empezamos por desarrollar conciencia del valor de nuestra salud, aumentamos nuestra autoestima para querernos y valorarnos como merecemos y aplicamos todas las reglas y normas establecidas, aunque de repente no nos gusten las prohibiciones y las negativas.
Esta sección pretende informar sobre los principales pilares en los que descansa nuestra salud: la alimentación, la higiene, la seguridad, la atención oportuna de enfermedades y el desarrollo de estilos de vida saludables y seguros. Esperamos te orienten, para que el resto de tu vida lo vivas con la mayor calidad posible y puedas así cumplir con todas las metas que te has propuesto, ya que la salud es condición fundamental para tu desarrollo integral.