La frecuancia con que una persona respira normalmente varía según la edad y la actividad física que se realice. En un niño pequeño es de hasta 40 respiraciones por minuto, en uno de 3 a 12 años es de 20 por minuto y en una persona mayor de 12 años es de 16 por minuto.
Para saber si una persona está respirando normalmente se tiene que contar el número de respiraciones en un minuto.
Hay que tener en cuenta que el número de respiraciones puede aumentar, al sentir miedo, después de un susto o por hacer ejercicio físico como correr, nadar o andar en bicicleta y todos los demás.
Lo importante es que no disminuya de sus niveles normales y si no se percibe, hay que colocar el dedo bajo la nariz de la persona para ver si está respirando, en caso de no hacerlo, hay que dar respiración boca a boca para restablecerla, ya que puede tener un paro respiratorio, que puede ser causado por un golpe, asfixia, ahogamiento, deshidratación o estado de choque.
La frecuencia respiratoria también aumentar peligrosamente por alguna enfermedad, como el asma, que si bien aumenta el número de respiraciones, estas son poco profundas y rápidas.