Heroína

 
 
 
por: Redacción esmas
Fuente: esmas.com
 

Esta droga además de ser muy adictiva y peligrosa para el Sistema Nervioso Central, ocasiona enfermedades al hígado y los riñones

 
La heroína es una sustancia natural extraída de la vaina de la adormidera asiática también conocida como opio, es un derivado de la morfina que se produce también mediante procedimientos químicos relativamente sencillos y por lo general, tiene la apariencia de un polvo blanco o marrón.

La heroína utilizada es una sustancia muy pura y los usuarios pueden fumarla o inhalarla, lo que permite que un mayor número de jóvenes menores de 18 años la usen sin embargo los riesgos de una sobredosis y muerte son iguales. Es una sustancia que genera una fuerte dependencia, tanto física como psicológica y afecta mucho el comportamiento normal.

La heroína se puede administrar fumada, esnifada o inyectada. Los efectos son siempre los mismos, pero varía su intensidad y la rapidez de actuación. En todos los casos es muy fácil llegar a sobredosis mortales.

Se le conoce en el mercado como: azúcar moreno, azúcar negra, caballo, nieve, dama blanca, H, manteca, polvo blanco, smack, skag, junk o tecata.

Inhalada, se calienta sobre un papel aluminio y se inhalan los vapores que desprende, sus efectos son inmediatos porque penetra de la nariz directamente al cerebro.

Inyectada tiene efectos todavía más dañinos porque se disuelve en agua y ácido cítrico y se inyecta directamente en la vena, lo que ocasiona mayores daños no solo la sistema nervioso sino también a la piel.

Al adicto a la heroína se le reconoce por las marcas de inyección, costras, cicatrices o decoloración de la piel, sobre todo en los antebrazos o el pliegue interno del codo, pero también en los tobillos, en el antepié o en las piernas.

Los efectos a corto plazo de la heroína aparecen poco después de aplicada la dosis por pequeña que sea. Después de se inyectada el usuario siente un arranque de euforia acompañada de enrojecimiento de la piel, boca seca y sensación de pesadez en las extremidades. Después se presenta un estado de somnolencia y alerta, en que el usuario se siente volando y las funciones mentales se afectan por la depresión del sistema nervioso central que pierde su sensibilidad al dolor, es decir se experimenta una sensación de anestesia, produce vómitos y náuseas e inhibe el apetito.

El uso constante o el abuso de la heroína, tiene entre otras consecuencias una sobredosis mortal, aborto espontáneo en mujeres adictas embarazadas, trombosis, infecciones en la membrana que cubre el corazón, problemas en las válvulas del corazón, absesos, celulitis, problemas respiratorios y neumonía, daños hepáticos y el compartir las agujas ocasiona entre otras enfermedades infecciosas, VIH/SIDA y hepatitis B.

Además la heroína vendida en la calle, generalmente está adulterada y puede contener sustancias tóxicas que obstruyen los vasos sanguíneos de pulmones, hígado, riñones o del cerebro. Lo que puede ocasionar desde infecciones graves, septicemia y hasta la muerte de núcleos de células en los órganos vitales.

En el ámbito psicológico, la heroína ocasiona: Alteraciones de la personalidad, alteraciones cognitivas, problemas de memoria, trastorno de ansiedad y depresión, y una gran obsesión por adquirir la sustancia.

Orgánicamente, además de los daños anteriores, la heroína provoca: Adelgazamiento, estreñimiento. caries dental, anemia, insomnio, inhibición del deseo sexual, en las mujeres pérdida de menstruación y favorece múltiples enfermedades infecciosas.

La disminución o abandono de la droga ocasiona síndrome de abstinencia, conocido como “el mono”, que se caracteriza por: lagrimeo, sudoración, escurrimientos nasales o rinorrea, insomnio, náuseas y vómitos, diarrea, fiebre, dolores musculares y una fuerte y peligrosa ansiedad

 
 
 
Esta droga puede provocarte colapsos en las venas.
Esta droga puede provocarte colapsos en las venas.
Foto: esmas.com
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