Los barbitúricos son drogas muy utilizadas en el campo de la medicina para tratar el insomnio, la ansiedad, la tensión nerviosa y la epilepsia, entre otros padecimientos.
La familia de los barbitúricos incluye muchas drogas diferentes. Las preparaciones más comunes son: el fenobarbital, amital, nembutal y sus combinaciones.
Se presentan como polvos blancos que se producen en forma de cápsulas que vienen en colores y tamaños diferentes. También se pueden adquirir en forma de tabletas, supositorios o en solución y son administrados por vía oral, rectal o inyectados.
En pequeñas dosis producen calma, alivio de la ansiedad y de la tensión y relajación de los músculos. En dosis mayores, los efectos son los parecidos a los de una intoxicación por alcohol: tambaleo al andar, problemas al hablar, reacciones lentas, estados emocionales exagerados y algunas veces irritabilidad y hostilidad.
En dosis altas, se produce anestesia y no se controla bien, puede presentarse un paro cardiaco.
El consumo de barbitúricos debe estar controlado médicamente, ya que las dosis que generalmente se prescriben para obtener una acción duradera, afectan a la mayoría de la gente entre ocho o doce horas aproximadamente. Los efectos de las dosis de acción corta, duran de cuatro a seis horas.
Cuando se usan excesivamente se pueden desarrollar síntomas muy severos como el delirio, alucinaciones, depresión extrema y agotamiento.
La abstención súbita del uso de dosis altas de barbitúricos puede causar la muerte, por lo que al dejarlos hay que hacerlo bajo supervisión médica y poco a poco.