por: Fundación México Unido A.C.
El mayor número de adictos en el mundo corresponde a personas que fuman y el tabaco genera una de las adicciones más difíciles de tratar.
Cada día se registran 147 muertes relacionadas con el consumo de tabaco, que al año suman más de 53 mil, y hay un incremento significativo de mujeres fumadoras.
Quienes inician el consumo antes de los 18 años de edad tienen mayor probabilidad de desarrollar adicción a la nicotina; además, es más probable que experimenten con otras drogas.
¿Por qué empiezan a fumar los adolescentes?
Satisfacer su curiosidad.
Ser aceptados por sus amigos que fuman.
Sentirse independientes, más grandes.
Expresar su rebeldía ante los adultos.
Realizar un acto de desafío frente a lo prohibido.
Según estudios de la Secretaría de Salud, uno de cada dos fumadores fallecerá como consecuencia de una enfermedad relacionada con el tabaco, el cual tiene más de 4 mil 700 sustancias, 55 de ellas carcinogénicas y 60 tóxicas. Los componentes que tienen efectos más dañinos son: nicotina, responsable de la adicción; alquitranes, que provocan cáncer de pulmón y de otros órganos; y monóxido de carbono, que afecta los sistemas cardiovascular y respiratorio.
Debido a este grave problema de salud pública, cada año el gobierno gasta entre 25 y 30 mil millones de pesos en la atención de distintas enfermedades ocasionadas por esta adicción. Los fumadores tienen tasas de mortalidad 70 veces más altas que las de los no fumadores y las principales causas de muerte entre quienes son adictos al tabaco son la enfermedad coronaria y el cáncer de pulmón.
¿Qué ganamos al dejar de fumar?
- A los 20 minutos: la presión arterial, la frecuencia cardiaca y la temperatura del cuerpo se normalizan.
- Luego de ocho horas: el oxígeno alcanza los niveles adecuados para el cuerpo, permitiendo que la respiración sea más profunda y que los pulmones se oxigenen mejor.
- Después de 72 horas: se respira mejor; se incrementa la capacidad pulmonar y se beneficia la función bronquial. Mejora el sentido del gusto y del olfato.
- De 15 días a tres meses después: disminuye la tos, el cansancio y la sensación de ahogo, fatiga y las infecciones respiratorias. Mejora la circulación sanguínea y el funcionamiento de los pulmones.
- Después de nueve meses: se reduce notablemente la tos, la congestión y la sensación de falta de oxígeno.
- De 10 a 15 años sin fumar: disminuyen las probabilidades de desarrollar cáncer pulmonar, de vejiga, de boca, de laringe y las enfermedades del corazón.
Centros de Integración Juvenil, A.C., institución con 35 años de experiencia en prevención, tratamiento e investigación del consumo de drogas, cuenta con un programa para dejar de fumar que se brinda en 63 clínicas en todo el país.
El tratamiento consta de tres modalidades de intervención: médica, psicológica y farmacológica. Con este programa se ha comprobado que quien realmente quiere dejar de fumar, logra su objetivo. Su costo es una cuota simbólica establecida de acuerdo con un estudio socioeconómico.