Un mal que crece día con día

 
 
 
por: Fundación México Unido/Redacción
Fuente: esmas.com
 

Actualmente miles de personas en el mundo sufren de alguna adicción y el alcoholismo es una de las más frecuentes y peligrosas

 
Los afectados, prefieren no hablar del problema y la familia se empeña en negarlo. Se les conoce como adicciones y es un mal que sufren miles y miles de personas en todo el mundo. Tan sólo en México, se sabe que tres y medio millones de individuos, entre los 12 y los 65 años, consumen algún tipo de drogas (Instituto Nacional contra las Adicciones) La tendencia más reciente nos dice que los mexicanos se inician en el consumo de drogas a cada vez menor edad, el promedio actual es de 12 años.

Pero muchas veces se minimiza este problema cuando sólo se considera un adicto a aquella persona que suele consumir habitualmente cocaína, marihuana y las tan de moda “drogas de diseño”, dejando de lado el alcohol, sustancia cuya venta está legalmente permitida y con la cual se inicia la mayoría de los adictos. Y aunque resulte bien visto por la sociedad beber alcohol, en la mayoría de los casos, trae también graves consecuencias. De acuerdo con las estadísticas, 23% de las muertes por accidente son causadas por conductores intoxicados con alcohol y, por si esto fuera poco, se sabe que el alcohol es la causa de una tercera parte de los suicidios.

Actualmente el alcoholismo es un grave problema en nuestra sociedad. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), es una enfermedad incurable, progresiva y mortal, no solamente un vicio.

Esta adicción afecta tres áreas del individuo: la física, la mental y la emocional. Quien la sufre no puede controlar su manera de beber. Nadie sabe con certeza por qué sucede esto, sin embargo, los resultados de algunas investigaciones que se han hecho al respecto, afirman que posiblemente ciertas personas tienen una predisposición hereditaria a la adicción, y que el primer trago desarrolla tal deseo de beber, que no tarda en producirse el alcoholismo. Al pasar el tiempo, necesitarán cada vez mayores cantidades de bebida para lograr la primera sensación que les produjo y, más adelante, tomarán simplemente para sentirse normales. Lo peor de todo, es que poco a poco su cuerpo empieza a necesitarlo y exigirlo.

Ante este panorama tan desolador, es importante reflexionar acerca de la manera en que podemos detener esta avalancha, crear conciencia en los jóvenes y fomentar la responsabilidad individual.

Lo más importante en estos casos, es no querer “tapar el sol con un dedo”, abrir los ojos ante esta realidad es quizás la opción más acertada para iniciar el cambio y la solución.

Buscar información sobre este tema, sus causas, factores que pueden inducir al consumo y sobre todo, abrirse al diálogo con todos los miembros de la familia. Observar el comportamiento de nuestros hijos y buscar ayuda profesional cuando descubramos que algo no marcha bien en casa.

Por otra parte, es importante destacar que el diálogo, la tolerancia y la comprensión con los afectados es importante. Pero siempre respaldados por la verdad para resaltar que una adicción no es la mejor opción para evadirse de algún problema, ni para divertirse y ser popular o bien, para formar parte de un grupo de amigos. Es decir, que no es precisamente, el mejor camino hacia la felicidad.

 
 
 
Es una enfermedad que ocasiona daños personales, familiares y sociales.
Es una enfermedad que ocasiona daños personales, familiares y sociales.
Foto: esmas.com
Notas Paralelas
Fotogalería Videos