Drogas durante el embarazo, peligro para el bebé

 
 
 
por: Bertha Sola
Fuente: esmas.com
 

Evítale a tu bebé el síndrome de abstinencia, prematurez, enfermedades de transmisión sexual, afección de talla y perímetro cefálico, entre otros problemas, no consumiendo drogas durante el embarazo

 

El consumo de drogas por la mujer durante el embarazo puede alterar el desarrollo físico y cognoscitivo del recién nacido, cuyo grado y severidad dependen de la sustancia, del momento y el grado de adicción.

Un estudio realizado en el Hospital General de Mexicali, Baja California, publicado en la revista científica Acta Pediátrica, mostró que 8.6 por cada mil recién nacidos vivos proceden de madres que consumieron alguna droga durante el embarazo.

En la investigación, el doctor Arturo Loredo Abdalá, jefe de la Clínica de Atención Integral al Niño Maltratado, del Instituto Nacional de Pediatría (INP), de la Secretaría de Salud, y uno de los autores del artículo, precisó que el consumo de drogas por parte de la madre durante la gestación provoca:

  • Síndrome de abstinencia en 25% de los casos estudiados, más frecuente con heroína;
  • Prematurez en 23.68%;
  • Enfermedades de transmisión sexual, 15.78%;
  • Afección de talla y perímetro cefálico en el 18.42%:
  • Abandono, en el 10% de los casos.

Además, por lo general, la mujer embarazada adicta a las drogas tiene otros vicios como tabaquismo y alcoholismo, lo que agrava su situación.

Otros problemas que por lo general presentan las mujeres embarazadas adictas, es que su estado nutricional puede estar alterado y ser deficiente, pueden padecer alguna infección como hepatitis B, C o por virus de inmunodeficiencia humana (VIH), además de que frecuentemente llevan un mal control prenatal que perjudica al bebé.

Al analizar 76 recién nacidos expuestos a drogas, se encontraron siete casos de infección por hepatitis C en la madre y su hijo, de 20 que usaban heroína; cuatro de sífilis congénita y uno por virus de inmunodeficiencia humana.

Al evaluar el desarrollo de Síndrome de Abstinencia, en 19 de los 76 (25%) se observaron alteraciones neurológicas, trastornos vasomotores, metabólicos, respiratorios y gastrointestinales. En 48% de los casos la manifestación se expresó 48 horas después de la última dosis de la droga que ingirió la madre.

Toda esta problemática requiere atención médica especial, pues las consecuencias inciden en la madre, en el recién nacido, en la familia y en la sociedad, con el costo médico, emocional y económico que ello conlleva, precisó el especialista.

El doctor Loredo Abdalá señaló que el abuso de sustancias legales e ilícitas es un problema real, creciente y de efectos alarmantes en el consumidor y en las sociedades a las que pertenece. Este incremento es independiente de la edad, del género y de las condiciones social, económica o cultural del sujeto. En general este problema de salud pública toma en cuenta únicamente al usuario de las substancias y no el efecto sobre un hijo en gestación, la familia o la comunidad.

En la investigación, se destacó que cuando la mujer adicta se encuentra embarazada, se genera una agresión al producto in útero, lo que en el ámbito del síndrome del niño maltratado (SNM) se designa como abuso fetal.

En la frontera norte de México la frecuencia anual del consumo de drogas es de 7.45% y el incremento en la tasa de exposición es de 17.9 por mil nacidos vivos; 63% de las madres eran menores de 25 años y la droga más usada fue cristal (75%).

En esta región del país las madres gestantes consumieron más anfetaminas (cristal) que las señaladas en la Encuesta Nacional de Adicciones del 2002 como marihuana y cocaína. Su fácil disponibilidad y bajo costo pueden explicar este hecho.

Esta droga tiene efectos similares a los de cocaína: estimulante del sistema nervioso central, específicamente de la terminación presináptica. En los hijos de embarazadas adictas a esta sustancia, no hubo malformaciones congénitas. Sin embargo, el efecto vasoconstrictor e hipertensivo es capaz de ocasionar aborto, desprendimiento prematuro de placenta, prematurez o bajo peso al nacer. Ello puede explicar que 31 niños fueron prematuros y 24 tuvieron retraso del crecimiento intrauterino.

Finalmente, los investigadores destacan que ante esta realidad, es imperativo que se desarrollen programas de prevención, detección y atención integral cuando la futura madre es drogadicta.

 

 
 
 
Cualquier tipo de droga, puede dañar peligrosamente al bebé.
Cualquier tipo de droga, puede dañar peligrosamente al bebé.
Foto: Agencias
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