¿Te masturbas?

 
 
 
por: Redacción esmas
Fuente: esmas.com
 

La masturbación es parte de un proceso natural de expresión de la sexualidad, no hace daño y al explorar tu cuerpo puedes detectar a tiempo cualquier problema

 
Si te masturbas o lo hiciste alguna vez, no te preocupes, no te van a crecer pelos en la mano, a salir granos en la cara, no te vas a quedar estéril y muchos menos te vas a volver loco o loca, es más ni se te va a notar al día siguiente.

Y es que la masturbación es una acción que realizan casi todas las personas sin importar su edad, educación, valores o principios morales, porque además de proporcionar placer y permitirte conocer y disfrutar tu cuerpo, también te permite descargar energía, identificar sensaciones y detectar a tiempo cualquier anomalía que pudiera presentarse en muchas partes de tu cuerpo, principalmente en tus genitales.

Al inicio de la adolescencia, más o menos alrededor de los 10 años, durante la pubertad, antes o después, todas las chicas y todos los chicos empiezan a experimentar una serie de cambios en su cuerpo y muchas sensaciones nuevas que los mantienen preocupados, sobre todo, porque se empiezan a comparar con sus amigos y amigas en quienes los cambios no se dan a la misma edad ni en la misma proporción. Esto hace que cada vez que pueden se observen, se revisen y se toquen con más frecuencia, sobre todo sus órganos genitales y las mamas o pechos, si son mujeres.

Es tan importante lo que genera en esta época de la vida el estarse observando, que seguro tú como los demás, pasas horas en los espejos, tratando de detectar un barrito, una cintura pequeña si eres mujer o unos hombros voluminosos si eres hombre, y seguro también estás muy pendiente del crecimiento del vello en tus genitales y axilas principalmente.

Al mismo tiempo que esto ocurre, y también provocado por la producción de nuevas hormonas, también empiezas a sentir un deseo y una atracción sexual hacia alguna persona en especial y en ocasiones hasta la vas a llegar a amar de verdad. Con esa persona surgirán fantasías sexuales que permitirán soñar o imaginar relaciones sexuales de todo tipo y como generalmente esto no llega a ocurrir, porque estás todavía muy joven, porque a veces esa “pareja” no tiene las mismas ideas que tú, o porque se trata de un personaje surgido de la televisión o de una revista, vas a recurrir a la masturbación, que entre otras cosas te va a permitir descargar la tensión sexual.

La masturbación es más frecuente en los hombres que en las mujeres y según dicen los expertos es porque sus órganos genitales se encuentran a la vista y es más fácil explorarlos, además, la fricción o manipuleo del pene, con frecuencia los lleva no solo a tener una erección, sino también una eyaculación y un orgasmo, lo que la hace más placentera.

Pero también se debe a que la educación sexual tradicional reprime menos esta acción en los hombres que en las mujeres y hasta los califica como “machos o más hombres” a quienes tienen manifestaciones sexuales durante la adolescencia, lo que no es cierto, porque un verdadero hombre no es el que tiene relaciones sexuales, sino el que enfrenta con responsabilidad su sexualidad, lo que a veces significa esperarse a tener relaciones hasta que se puede responder por sus efectos .

Las mujeres exploran menos su cuerpo con el fin de masturbarse, cuando lo hacen es más bien para conocerse y sentir cómo va cambiando su cuerpo. Esto se debe a que por un lado, las sensaciones de placer están más extendidas en todo su cuerpo, ya que el clítoris que es el órganos que está en tus genitales y que produce placer es interno.

Lo que es muy importante que sepas es que:
- La masturbación no es mala ni tiene porqué generar sentimientos de culpa, pero es importante no exagerar ni obsesionarse con ella. Recuerda que tu vida tiene muchas opciones para disfrutarla y la sexualidad debe ejercerse con responsabilidad.
- Además de dar placer, manipular o tocar no solo tus genitales, sino el resto de tu cuerpo, te permite detectar a tiempo la presencia de bolitas, cambios de coloración, de tamaño, dolores u otras sensaciones que normalmente no tenías o sentías y si esto es así, avísale de inmediato a tus padres para que un doctor te examine y si hay algún problema se pueda atender a tiempo.
- Tu cuerpo es maravilloso, pero solamente te pertenece a ti, no permitas que otros lo toquen, lastimen u ofendan. Si alguien quiere abusar de ti haciéndolo, avisa a quien más confianza le tengas, no tengas miedo y pide a algún adulto que te ayude a denunciarlo.
- Es normal que las fantasías de todo tipo acompañen el momento de la masturbación, pero una cosa es imaginar algo y otra muy diferente hacerlo, por lo que tú también debes respetar siempre el cuerpo y las decisiones de las demás personas y por ningún motivo debes abusar, chantajear o molestar a alguien sexualmente.
- Actúa siempre por convencimiento propio y no por obligación, presión, amenaza o reto de ninguna persona y recuerda que tú eres una persona única y especial, que no debe compararse con otra, sino aceptarse y amarse.
- Respeta las ideas y costumbres de los demás, la expresión de tu sexualidad no tiene porqué ser pública, ni tienes porqué criticar a otros por lo que hagan o dejen de hacer. Hay algo muy hermoso que se llama intimidad.
- Cuando toques, explores y sientas tu cuerpo, lo olvides lavarte bien las manos para que lo lastimes u ocasiones alguna infección sobre todo en partes que por el momento estén lastimadas.
- Mantente bien informado sobre tu sexualidad, los cambios durante la adolescencia y las sensaciones y conductas que son normales pero también sobre los riesgos de ejercer irresponsablemente tu sexualidad, para que puedas prevenirlos y disfrutes plenamente esta etapa que además de maravillosa, es determinante para tu futuro.

 
 
 
La masturbación no hace daño, pero en la vida hay muchas otras cosas que hacer.
La masturbación no hace daño, pero en la vida hay muchas otras cosas que hacer.
Foto: AP
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