Es muy importante esta etapa, porque aunque toda la vida nos da la oportunidad de crecer, de aprender y madurar, ésta sin duda marca y define de forma muy especial, no solamente las características físicas que convierten a un niño en hombre adulto y a una niña en mujer adulta, sino también el proyecto y estilo de vida que generalmente habrá de desarrollarse durante toda la vida.
La adolescencia se caracteriza por un acelerado desarrollo físico que conduce a la madurez física, pero también por un intenso desarrollo emocional y social, en donde las relaciones con los padres, maestros, amigos y amigas juegan un papel muy importante en la definición de valores, en el comportamiento y en el futuro profesional, familiar, económico y emocional.
Afortunadamente, la mayoría de los y las adolescentes pasan esta etapa de la mejor manera y es más el “temor” de los adultos por la imagen y conductas que adoptan, que lo que realmente sucede. Esto por supuesto se logra cuando ellos y ellas han tenido la oportunidad de recibir amor, educación, información, atención y orientaciones adecuadas, oportunas y respetuosas.
Pero otros muchos jóvenes, en su afán de “crecer” rápidamente, de probarse como los mejores o diferentes, de “chocar” con el mundo y las reglas de los adultos, en muchas ocasiones terminan súbitamente con esta etapa de su vida, al tener que asumir compromisos que aún no deberían o ponen en riesgo su vida y su salud integral, por actuar sin madurez y responsabilidad.
Y para reafirmarlo, bastaría con revisar las estadísticas de salud, en donde entre las primeras causas de muerte e incapacidad se encuentran los accidentes, predominando los viales y los ahogamientos y la muerte por violencia, ya sea hacia ellos mismos (suicidio) o hacia otros (homicido). Y entre las adolescentes, la primera causa de muerte está relacionada con problemas del embarazo y abortos clandestinos.
Esto sin dejar de mencionar también el incremento de casos de jóvenes con diversas enfermedades de transmisión sexual como el SIDA y las consecuencias de todo tipo de adicciones, que ocasionan la muerte directa por la sustancia ingerida o porque están fuertemente relacionadas con accidentes, suicidios, violencia, enfermedades diversas y otras conductas irresponsables.
Por eso es muy importante que todos los jovencitos desde temprana edad estén bien informados y que sus padres recuerden que en esta etapa de la vida, de forma muy especial los necesitan como amigos y consejeros, sobre todo si se detecta en ellos cualquier conducta de riesgo.