Entre los factores más frecuentes están:
- La falta de autoestima y asertividad, el saber decir no y posponer una relación, es una decisión muy madura.
- Tener relaciones sexuales sin protección, es decir sin usar condón o cualquier otro método anticonceptivo.
- Por falta de educación sexual, información u orientación adecuada, ya que muchas y muchos adolescentes, no tienen la información suficiente, adecuada y oportuna, como para comprender cómo se origina un embarazo y lo que implica.
- El sentirse invulnerables y que nada va a pasar, porque eso solamente les ocurre a otras.
- El creer que por medio de un embarazo se va a amarrar al novio, quien por sus principios o por presión familiar va a “cumplir”. Pero en la actualidad esto ya no sucede con frecuencia y es la joven la que tiene que asumir sola la responsabilidad.
- El tomar el embarazo como un escape de los problemas familiares, con el fin de salir de casa y formar otra familia, que en la mayoría de los casos termina fracasando.
- La falta de control en las emociones e impulsos sexuales, así como la presión de amigos para demostrar que son "hombrecitos" o "mujeres".
- Estar bajo el influjo del alcohol y otras drogas, que impiden actuar responsablemente.
- La falta de valores personales, de autoestima e inseguridad, de religiosidad y el miedo al abandono del novio, por no ceder, lo que generalmente ocurre de todos modos.
- El desconocimiento, desinformación o mala información sobre el uso de métodos anticonceptivos recomendados para adolescentes.
- Las costumbres y tradiciones generacionales, que en muchos países y comunidades obligan a las jovencitas a embarazarse a temprana edad.
- Las presiones amorosas, el acoso sexual o las amenazas de abandono, conductas que forman parte del machismo para demostrar su virilidad.
- El querer dar un sentido a la vida, cuando a esa edad, hay muchos otros factores de debieran dárselo.
- En no comprender lo que significa tener relaciones sexuales a temprana edad.
- La violación sexual, motivo por el que las jóvenes pueden protegerse con las leyes establecidas en cada lugar.