Después de la mastectomía, se tiene que aplicar un tratamiento muy riguroso, cuidadoso y especial que permita la recuperación total de la persona afectada y por sus efectos emocionales, es conveniente la participación de un psicólogo.
Un aspecto muy importante en la recuperación es la ayuda familiar, ya que de ella depende en mucho la rehabilitación emocional. Toda mujer debe en principio comprender que su valor no radica en sus pechos, sino en lo que ella es en realidad, que su sexualidad no ha terminado, solamente tendrán que ajustarse a un nuevo modelo y que existen formas de hacer que ella se vea y se sienta muy bien. Lo más importante es que conservó su vida.
El tratamiento, dependiendo del caso puede incluir sesiones de radioterapia, quimioterapia y hormonoterapia, además de fisioterapia.
La radioterapia tiene como propósito el destruir cualquier célula cancerosa que pudiera haberse quedado durante la cirugía y así evitar su posterior multiplicación. Se administra siempre después de una mastectomía simple o una tumorectomía o en caso de que muchos ganglios se hayan visto afectados.
También se aplica en casos de recurrencia de los tumores o en otros imposibles de operar, es necesaria también para mitigar el dolor cuando el cáncer está avanzado.
Generalmente los tratamientos de radiación empiezan dos o tres semanas después de la cirugía o cuando ha cicatrizado la herida y la mujer puede mover su brazo.
Los efectos secundarios de la radioterapia suelen ser ampollas, fatiga, oscurecimiento y engrosamiento de la piel que recibe directamente las radiaciones.
La quimioterapia, es la aplicación intravenosa de medicamentos cuyo efecto son destruir cualquier célula cancerosa y evitar su multiplicación. Esta puede empezar a aplicarse desde antes de la cirugía.
Es muy eficaz para prevenir la recurrencia del cáncer aunque sus efectos secundarios son muy molestos, entre ellos están: pérdida del cabello, náuseas, menor inmunidad a las infecciones, úlceras bucales, fatiga y en ocasiones, problemas de sangrado leve, que desaparecen en cuanto el medicamento deja de tener un efecto directo.
La hormonoterapia, es otro tratamiento muy eficaz, ya que trata de bloquear la producción de estrógeno y progesterona, dos hormonas que estimulan la multiplicación de células cancerosas.