Después de la cirugía es conveniente usar sostén todo el tiempo, durante varios días para evita una tensión de la herida y ayudar a que el pecho recupere su forma original en la medida de lo posible.
La fisioterapia en caso de extirpación del músculo pectoral, puede ser autoaplicada por medio de ejercicios muy sencillos que ayudarán a recuperar la movilidad del o de los brazos y para evitar inflamaciones.
Entre los ejercicios a realizar están:
-Elevar los brazos tanto como sea posible y varias veces al día para estimular el flujo sanguíneo y linfático, esto ayudará a disminuir la hinchazón.
-Hacer “caminar” los dedos sobre la pared, tan alto como sea posible.
-Apretar una pelota de goma con la mano y en algunos casos usar una manga elástica par reducir la hinchazón es importante.
También es importante usar ropa holgada y utilizar el reloj y cargar la bolsa con el brazo no afectado. También en caso de toma de muestra de sangre o de presión arterial debe utilizarse el brazo no afectado.
Como el brazo queda muy vulnerable a contraer cualquier infección, hay que cuidarlo mucho y evitar cualquier lesión o irritación, sobre todo a la hora de rasurar la axila o al cortarse las uñas y la cutícula.
En caso de alguna lesión es necesario lavar bien con agua y jabón, aplicar algún antiséptico recetado por el médico y en caso de infección, consultarlo de inmediato.
En el tratamiento no debe faltar la terapia psicológica, ya que en cáncer de mama y sobre todo la extirpación de uno o ambos pechos, ocasiona problemas emocionales, depresión e inseguridad y lo más recomendable es que este terapia pueda ser tomada en pareja.