La lactancia demanda al cuerpo de la mujer un derroche impresionante de calorías, así como la interacción de múltiples aparatos y sistemas, desde el seno que produce la leche, hasta el cerebro que manda señales hormonales para mantener la lactancia. Es lógico asumir que el producto final de tan compleja interrelación, debe de ser una leche rica en proteínas y substratos nutritivos para el recién nacido.
Desde que se descubrió que una gran cantidad de substancias tóxicas ingeridas por la madre, como por ejemplo cafeína, anfetaminas o drogas, pueden estar presentes en la leche materna y por tanto ser transmitidas al bebe amamantado, la selección de una dieta balanceada y la restricción de ciertos medicamentos y drogas ha sido ampliamente recomendado para optimizar la salud tanto de la madre como del bebé.
La naturaleza ya ha preparado a la futura madre lactante durante el embarazo, ya que por lo común, las madres ganan 2-3 kilogramos de reservas grasas para utilizarlas durante la lactancia. Esta reserva de grasa, le proporcionará a la madre aproximadamente 14,000 a 24,000 kilocalorías listas para ser utilizadas, y durarán aproximadamente entre 4 y 6 meses, tiempo suficiente para comenzar a utilizar suplementos lácteos.
Por otro lado, si la lactancia no se lleva a cabo, estas reservas grasas se conservan y pueden predisponer a la madre al desarrollo de obesidad; por lo tanto, si la madre ha decidido no dar lactancia a su bebé, lo mas recomendado es que reduzca ligeramente el contenido de calorías de su dieta, tratando de disminuir la ingesta de productos grasos (por ejemplo la comida rápida, como las hamburguesas y las bolsas de papas) e incrementando la proporción de fibra y productos derivados (lechuga, leguminosas, cereales, etc.)
Ahora bien, si la mujer ha decidido iniciar la lactancia, se debe tomar en cuenta que el consumo de calorías dependerá de la cantidad de leche secretada; durante los primeros 6 meses, la producción normal de leche varía entre 650 y 750 ml por día. Se calcula que cada mililitro de leche aproximadamente contiene 0.7 kcal/ml, así que aproximadamente se necesitan entre 500 y 600 kcal. Además, el proceso de síntesis de calorías y leche a partir de las reservas grasas, por lo que al final, en todo el proceso de la producción y secreción de leche, se consumen alrededor de 650-700 kcal.
En general, aunque se recomienda que la mujer que está en periodo de lactancia debe de recibir estas calorías perdidas por el mismo proceso, el riesgo de desarrollar obesidad subsecuente al embarazo por una sobrealimentación, es considerable. Por lo tanto, la mujer en esta etapa deberá consumir un promedio de 1800 a 2200 kcal, que es lo normal para una mujer no lactante, dependiendo del grado de actividad física que tenga. El adicionar 400-500 kcal a parte de las basales, debe de ser valorado por un médico, teniendo en cuenta el estado nutricional de la paciente.
Una dieta balanceada y completa, conteniendo un consumo de frutas y verduras adecuado, seguramente será suficiente para proveer todos los requerimientos nutricionales diarios. Sin embargo, en ocasiones es necesario proveer algunos suplementos nutricionales que contienen concentraciones de vitaminas y minerales necesarias en la lactancia. El ácido fólico y la vitamina B12, son ejemplos de vitaminas necesarias para prevenir la anemia materna.
En 1989, se acepto la recomendación que las mujeres en lactancia deben de recibir un aumento del 15-20% de los requerimientos basales de magnesio, yodo, zinc, selenio, vitamina E, vitamina C, tiamina, niacina, hierro y ácido fólico.
El consumo recomendado diario de alimentación para mujeres lactantes es el siguiente:
Energía: 2,700 kcal
Proteinas: 65 grs
Calcio: 1,200 mg
Fosforo: 1,200 mg
Hierro: 15 mg
Magnesio: 355 mg
Yodo: 200mcg
Zinc: 19 mg
Selenio: 75 mcg
Vit A: 1,300mcgRE
Vit D: 10mcg
Vit E: 12 mg
Vit C: 95 mg
Tiamina: 1.6 mg
Niacina: 20 mg
Folato: 280 mcg
Vit B12:| 2.6 mcg