La vista es el órgano de los sentidos que tarda más en madurar, esto suena lógico si sabemos que el bebé dentro del vientre de la madre no tuvo estímulos luminosos y quizá también se deba a ese motivo la frase de “dar a luz”, que se refiere al momento del nacimiento.
El desarrollo de la visión es un proceso que lleva tiempo y que según los especialistas empieza a los 7 meses del embarazo y termina más o menos a los dos años de edad, pero no por esto debemos confiarnos, porque algunos problemas de estos importantes órganos, pueden ser detectados y atendidos muy a tiempo, para evitar daños irreversibles.
Así, que si notas algo que te parezca raro en sus ojitos, no dudes en acudir con el pediatra o un oftalmólogo para solucionar tus dudas y sobre todo sus posibles problemas.
Entre las cosas que se deben tomar en cuenta para una revisión ocular están:
- Si la madre padeció toxoplasmosis lo que puede ocasionar en el bebé inflamación de la retina, estrabismo, cataratas o atrofia del nervio óptico.
- Si durante el embarazo contrajo citomegalovirus, herpes simplex del tipo 2, o la bacteria Chlamydia trachomatis, el bebé presentará ojos enrojecidos y purulentos.
- Si el bebé nació antes de la semana 31 o si el parto se prologó mucho y sufrió de traumatismo fetal.
- Si alguno de los padres han padecido cataratas o glaucoma.
- Si sus ojos presentan pupila gris-blanquecina y la parte blanca (esclerótica) es azulada o si hay diferencia en el tamaño de sus ojos.
- Cuando los ojos lagrimean continuamente, lo que probablemente sea por un estrechamiento en el canal lagrimal.
- Aunque es totalmente normal que los ojitos del niño presenten estrabismo durante los primeros meses (hagan bizcos), si esta postura de los ojos es constante, hay que consultar al médico.
- Si sus ojitos tiemblan, moviéndose involuntariamente de forma vertical, horizontal o rotando.
- Algunos bebés presentan un párpado más cerrado que el otro, este problema se conoce como ptosis palbebral y seguramente requerirá de una cirugía.
- Otro detalle a considerar es que si a los tres meses, el bebé se cansa rápido al seguir objetos puede presentar un pequeño retraso visual.