Otra prueba que se le hace al bebé, es la llamada
tamiz neonatal y que requiere de un piquetito en el talón del pie a las 48 horas de haber nacido y aunque puede ser un poquito molesto, es muy necesario y benéfico.
Con la muestra de sangre obtenida, además de conocer su tipo de sangre y su condición de salud en general, se pueden diagnosticar más de 30 enfermedades hereditarias antes de que se presenten síntomas, lo que representa que algunas de ellas se pueden prevenir y con ello se ayudará al mejor desarrollo del bebé.
También, con la misma muestra se analiza si el bebé no es portador de dos de las enfermedades metabólicas congénitas: la fenilcetonuria y el hipotiroidismo congénito y que ambas pueden ocasionar retraso mental.
Por ello, es de suma importancia el realizar esta sencilla prueba, después de haberle realizado el tamiz neonatal.