Varoncitos, mujercitas, morenos, güeros, altos , flacos, gorditos, pequeños, simpáticos o traviesos, todos y todas las niñas del mundo merecen en este y todos los días, el mejor de los regalos: su salud.
Cada niño, cada niña, es una esperanza, es una bendición colmada de ilusiones, risas, sueños, fantasías, obligaciones y hasta problemas que son ultimadamente los que nos mantienen vivos, los que le dan sentido a la vida de los adultos.
Sin una sonrisa infantil, una nube en forma de animal, unos zapatos que revelan a alguien escondido bajo una cortina, un dulce tomado de la alacena, un cuento de fantasmas, un salpicón de agua, una tarea olvidada, un reloj que se detiene al paso de una gran hilera de hormiguitas y muchas cosas más, la vida no tendría mucho sentido, porque son ellos, los niños y niñas, los hijos e hijas, quienes le dan motivo y continuidad a la historia.
Un niño sano juega, platica, corre, aprende, ama, se relaciona y salvo en casos muy especiales que no dependen de los adultos, su salud integral depende de los que los rodeamos y cuidamos.
Sin duda que este día del niño y de la niña, todos ellos esperan un juguete o algo muy deseado y por supuesto que no nos van a pedir lo que en verdad les debemos dar, ya que además de formar parte de sus derechos, es la garantía de nuestro amor por ellos y la seguridad de que los demás lo van a poder disfrutar mucho más.
Y es tan fácil hacerlos felices, solamente tenemos que darles:
- Amor, todos los días, en todo momento, expresado con atenciones y detalles cotidianos más que con regalos caros.
- Respeto a su forma de ser, orientándolos en sus errores y festejando sus logros.
- Educación, que les permita aprender y estar al día en un mundo competitivo en el que tienen que luchar mucho.
- Tiempo, para escuchar sus problemas, éxitos y necesidades, porque para ellos son tan importantes, como para nosotros los nuestros.
- Valoración, ya que la autoestima, será la base de la toma de decisiones asertivas y seguras.
- Alimentación adecuada, que siempre es mucho más barata una comida con todos los nutrimentos que les permitan crecen sanos y fuertes, que la compra diaria de alimentos chatarra.
- Cuidado en su higiene, ya que ello evitará enfermedades e infecciones diversas.
- Seguridad, para que crezcan sin violencia, con apoyo, respeto y cariño, atendidos en todas sus necesidades vitales y previniendo todo tipo de accidentes.
- Atención oportuna en sus enfermedades y problemas emocionales y sociales.
- Tiempo para jugar, divertirse y convivir con niños y niñas diferentes.
- Espacio propio, ya que tienen derecho a su individualidad.
- Vacunación, para evitar enfermedades graves o incapacitantes.
Desafortunadamente, no todos los niños y niñas del mundo tienen estas oportunidades, pero si tu hijo o hija es de los que sí pueden tenerlo, no lo pases por alto, porque así, este día del niño, les darás el mejor de los regalos: una vida saludable y bienestar físico y mental, para que puedan desarrollarse y formar bases para un presente y futuro feliz.