Son las que sostienen y rodean a los dientes. Están integradas por una serie de estructuras llamadas periodonto.
- Una de las estructuras es el ligamento periodontal, compuesto por una serie de fibras de tejido conjuntivo que unen al diente con el hueso en el cual se implantan. Un extremo de dichas fibras se une al cemento que cubre la raíz y el otro extremo se encuentra insertado en el alveolo o hueso alveolar (hueso donde se inserta la raíz del diente). Estos haces de fibras permiten al diente soportar las presiones de mordida y masticación.
- Otra es el proceso alveolar o hueso, en donde hay pequeños como cráteres que indican el lugar de inserción de cada pieza dentaria. Estos espacios son los alvéolos y sus paredes son llamadas procesos alveolares. Conforme el diente va erupcionando a través de la encía, el proceso alveolar se desarrolla alrededor de los dientes para ayudar a sostenerlos dentro de los maxilares.
- Finalmente está la gíngiva o encía, que es el tejido blando, de color rosado que cubre los huesos y está adherida fuertemente al cuello del diente. Cuando las encías se infectan o desgastan ponen en riesgo al diente. Esto se manifiesta por enrojecimiento, inflamación y sangrado espontáneo y se conoce como gingivitis.