En un gran juego, que presentaba dos de las defensivas más poderosas de la liga, los Vaqueros de Dallas se impusieron a los Broncos de Denver por 27-10, en el primer Super Tazón jugado en un estadio techado, el Superdomo de Nueva Orleans. El equipo dirigido por Tom Landry llegaba al Super Bowl por cuarta ocasión, pero esta vez, para ganarlo y equilibrar sus números en dos victorias y dos derrotas. Por su parte, los Broncos de Denver hacían su debut en este tipo de juegos.
Denver fue victima de sus propios errores y de una agresiva defensa de los texanos, pues en la primera mitad, de ocho posesiones, los Broncos perdieron el balón en seis, que los Vaqueros convirtieron en apenas 13 puntos y se fueron al descanso con esa ventaja.
El entrenador Red Miller, que forjó a la feroz defensiva conocida como la "Aplanadora Naranja", intentó venir de atrás y se puso en el marcador con un gol de campo de 47 yardas de Jim Turmer. Sin embargo, el "Equipo de América" devolvería el golpe con mas fuerza porque Roger Staubach lanzó un pase de anotación de 45 yardas atrapado espectacularmente por Butch Johnson para abrir la delantera a 20-3.
Los Broncos anotarían de nuevo por conducto de Floyd Lytle en una escapada de una yarda, pero Dallas selló el triunfo con una jugada sorpresa, en la cual el corredor Robert Newhouse completó un pase de 29 yardas con Golden Richards, en la zona de anotación.
La "Defensiva del Día del Juicio Final II" de los Vaqueros fue comandada por los Jugadores Más Valiosos, Randy White y Harvey Martín (única vez que el galardón fue compartido) y interceptó cuatro pases y recuperó cuatro balones sueltos.