Nuevamente, Terry Bradshaw fue la figura y Jugador Más Valioso del Super Bowl, al lanzar para 309 yardas y dos pases de anotación con los que llevó a los Acereros de Pittsburgh a vencer a los Carneros de Los Ángeles por 31 a 19. Los de negro y amarillo conseguían su victoria numero cuatro en el Súper Domingo, algo que nadie había logrado antes y lo hicieron ante una entrada que todavía no es superada: 103,985 aficionados en el Rose Bowl, de Pasadena.
Los Carneros llegaban al juego final con una marca en temporada de nueve ganados y siete perdidos, la peor en la historia para un finalista en el "Juego Grande", sin embargo, dieron un gran partido y estuvieron cerca de llevarse el título, pues la ventaja cambio de manos en seis ocasiones diferentes. Al principio del último cuarto, los angelinos de Ray Malavasi tenían una ventaja de dos puntos, pero los Acereros vinieron de atrás y lograron dos anotaciones y dejaron en cero a su rival.
Bradshaw se combinó en una extraordinaria jugada de 73 yardas con John Stallworth y Franco Harris aseguró la victoria con una carrera de una yardas a las diagonales.
Vince Ferragamo, mariscal de campo de los Carneros, finalizó con 212 yardas, producto de 15 pases completos de 25 intentos, pero sufrió una intercepción en un avance que prometía puntos. La "Cortina de Acero" funcionó a las mil maravillas a la hora buena y terminó de forjar la dinastía más exitosa de la década de los 70, que ganó cuatro veces el campeonato mundial de la NFL, en seis años.