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Historia de la caminata o marcha
atlética
La palabra marcha define una de las
actividades humanas más primitivas: el movimiento o desplazamiento
a pie. Pero en la marcha atlética los competidores están
sometidos inevitablemente al impulso de correr, especialmente cuando
las distancias que se deben recorrer son cortas. Para prevenir esta
tentación, el reglamento indica que la marcha es:
"La progresión de pasos
dados de tal manera que nunca se pierda el contacto con el suelo.
Al dar cada paso, el pie que avanza debe estar en contacto con el
suelo antes de que el pie de atrás se levante de éste".
También se establece que la
pierna de apoyo debe estar extendida es decir, no curvada
o doblada por la rodilla- al menos durante un momento cuando está
en posición vertical. Pues bien, la historia del deporte
nos dice que la frontera entre andar y correr es, en el mejor de
los casos, mínima.

El
paso triunfador de los andarines mexicanos
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