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Hola amigos, les escribe Daniel García, soy de la disciplina de 20 kms. caminata y, como ustedes sabrán, es una de las pruebas del atletismo mexicano que en los últimos treinta años ha dado grandes resultados y satisfacciones al deporte en México.
A través de todo este tiempo se han logrado triunfos importantísimos a nivel regional y mundial, uno de los pioneros en esta peculiar pero hermosa disciplina fue el Sargento Pedraza, quien en los Juegos Olímpicos de México 68 ganó la medalla de plata en los 20 Kms. en un espectacular cierre contra, nada más y nada menos, el que había sido campeón olímpico de la edición pasada, el ruso Golubnivich. Este atleta ruso ha sido considerado uno de los mejores marchistas en toda la historia de la caminata, tiene en su haber cuatro medallas olímpicas y un récord de asistencia en cinco Juegos Olímpicos, es uno de los deportistas a los cuales yo admiro por su constancia y consistencia.
Volviendo a los juegos del ’68, por sólo unos cuantos metros le ganaba el Sargento Pedraza a este titán de aquella época; y en tercer lugar quedó otro ruso a quien Pedraza había dejado atrás por poca distancia. Esto para mí ha sido muy emocionante, una experiencia que se queda muy grabada, por el hecho de ver cómo un mexicano puede ser el mejor del mundo en lo que se proponga.
Después del Sargento Pedraza surgieron más titanes mexicanos para esta disciplina, Daniel Bautista, el primer campeón olímpico en caminata que tiene México, quien es para mí una persona muy admirable también, me motiva mucho. Con el hecho de llevar el mismo nombre que él siento una gran responsabilidad, pues Daniel Bautista fue altamente reconocido en su época.
Ernesto Canto, Raúl González, Carlos Mercenario, otros titanes de la marcha, pero más contemporáneos, son personas con las cuales tuve más comunicación, los conocí más; incluso tuve la fortuna de entrenar con Ernesto Canto y Carlos Mercenario cuando yo iniciaba en esta dura pero bonita disciplina. Todos ellos marcaron de cierta manera mi vida deportiva por sus triunfos, sus victorias y por qué no decirlo, sus sin sabores también.
Pronto seguiré escribiendo la breve historia de los titanes mexicanos de la caminata, para que juntos conozcamos sus logros.
Hasta la vista. Su amigo Daniel García Córdova.
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