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Comida olímpica en Los Pinos
CIUDAD DE MÉXICO, México,
(EsMas.com) .- Un sinfín de agradecimientos se escucharon esta tarde durante la comida que el presidente de México Ernesto Zedillo brindó en la residencia oficial de Los Pinos a los medallistas olímpicos mexicanos que compitieron en los Juegos Olímpicos de Sidney.
A las 15:00 horas en punto, tal como estaba previsto, el Jefe del Ejecutivo arribó al salón Adolfo López Mateos, acompañado de su esposa Nilda Patricia Velasco. Enseguida ocupó la mesa de honor donde convivió con Soraya Jiménez, oro en levantamiento de pesas; Noé Hernández, plata en 20 kilómetros caminata; Fernando Platas, plata en clavados trampolín 3 metros; Joel Sánchez, bronce en 50 kilómetros caminata; Víctor Estrada, bronce en Tae Kwon Do y Christian Bejarano, también bronce pero en boxeo, así como Mario Vázquez Raña, presidente del Comité Olímpico Mexicano. Con ellos compartió durante una hora el pan, el vino y la sal, para después, a las 16:00 horas, dar paso a los reconocimientos.
Antes, Soraya, primera mujer mexicana en ganar una medalla de oro en Juegos Olímpicos, habló en nombre de los atletas olímpicos y lo hizo claro, emotivo y conciso. En su discurso, Soraya Jiménez agradeció el apoyo de los patrocinadores de CIMA, reconoció que ella es una atleta salida de las olimpiadas juveniles, y que su trayectoria deportiva la ha forjado día a día en el Centro Deportivo Olímpico Mexicano.
"En Sidney viví momentos inolvidables, sobre todo cuando sentí la medalla en mi pecho y escuché el Himno Nacional estando tan lejos. En el equipo mexicano hubo fraternidad, compañerismo y mucha voluntad para ganar, no sólo para competir, sino también para ganar, por ello estoy orgullosa de pertenecer a este equipo, que creo ha sido el mejor", mencionó Soraya, quien este miércoles cambió los pantalones por la falda, y se maquilló ligeramente, porque como ya lo había mencionado en alguna ocasión a EsMas.com, le gusta ser femenina cuando sus actividades deportivas se lo permiten.
Además, Soraya alabó el desempeño de las mexicanas en los juegos: "Las mujeres fuimos parte muy importante en esta olimpiada, creo que de los 18 que estuvimos en finales, nueve somos mujeres, y eso es muy importante porque fue una olimpiada también para las mujeres", no bien había terminado de señalar lo anterior, cuando un aplauso generalizado se dejó escuchar en el recinto presidencial, en señal de aprobación y reconocimiento para el desempeño femenil en Sidney.
Finalmente, la campeona olímpica realizó un especial reconocimiento a los entrenadores que muchas veces son como sus padres, amigos y confidentes, pero en especial, Soraya agradeció a los padres de todos y cada uno de los atletas olímpicos: "No hubiéramos podido hacer nada si no hubieran estado ellos primero, gracias también a nuestros hermanos y a nuestros amigos que nos han entendido cuando tuvimos que salir y estar lejos". Así habló Soraya, como pocas veces, y con un "gracias a todos", cerró su discurso recibiendo otra lluvia de aplausos.
Acto seguido se entregó el reconocimiento a los seis medallistas olímpicos mexicanos en Sidney, así como a sus entrenadores; pero no sólo eso, también fueron reconocidos los atletas que lograron llegar a las finales de sus respectivas especialidades y a los que se ubicaron entre los 16 mejores.
Así, la ganadora del oro recibió como estímulo económico 50 mil dólares; los ganadores de la plata, 30 mil dólares y los de bronce, 20 mil; mientras que los finalistas recibieron 5 mil dólares.
Posteriormente, el presidente Zedillo tomó la palabra y a diferencia de otras ocasiones, ahora fue él quien se prodigó en felicitaciones y agradecimientos: "Antes que nada, jóvenes deportistas, permítanme decirles una vez más a nombre de todos los mexicanos y de todas las mexicanas, muchas, muchas gracias.
"Gracias por la voluntad, por el ahínco, por la entrega con que se prepararon y con que compitieron. Gracias por el esfuerzo que realizaron allá del otro lado del mundo en Sidney. Gracias, muchas gracias, por la dignidad, la decisión con que representaron a nuestro querido México, los mexicanos sentimos hacia ustedes una enorme gratitud por las emociones, satisfacciones y orgullo que nos causaron con esta magnífica competencia que tuvieron en Sydney. De todo corazón los felicito, todo México, estoy seguro, está muy, muy orgulloso de ustedes", manifestó un conmovido presidente Ernesto Zedillo.
El primer mandatario también felicitó a los entrenadores de los atletas y a sus familiares, "porque como dijo Soraya, sin el papá y sin la mamá no habría atletas que festejar, felicito también al Comité Olímpico Mexicano y de manera muy especial a las federaciones que han contribuido a este esfuerzo".
Y de felicitación en felicitación hasta al 'Tibio' Muñoz le tocó lo suyo: "Si ustedes me lo permiten, también quiero felicitar al jefe de nuestra delegación, a un gran deportista que a todos nos hizo vibrar en 1968, al 'Tibio'.
"'Tibio' ¿dónde estás?", preguntó el presidente Zedillo al tiempo que Felipe Muñoz se levantaba de su asiento para saludar y recibir el aplauso generalizado.
Lo cierto es que esta tarde, el presidente Zedillo fue generoso en sus felicitaciones, porque dijo estar seguro que a pesar de que no duda que nuestro país tendrá más y mejores resultados en los próximos años, el papel desempañado en Sidney por la delegación mexicana es el mejor después de los olímpicos de México ’68, tomando en cuenta las circunstancias de boicot que se presentaron en Moscú ’80 y Los Ángeles ’84.
"Así, podemos decir que ustedes nos han dado el mejor desempeño olímpico fuera de nuestro territorio y lo digo no sólo porque nos trajeron medallas que nos tienen a todos muy contentos, sino también estoy hablando de todas y todos los que tuvieron un desempeño de excelencia en estos juegos", afirmó.
Asimismo, el presidente Zedillo dio muestra de estar muy enterado de todo lo sucedido en los olímpicos al señalar: "Hace mucho tiempo que no había tantos mexicanos compitiendo por los primeros lugares, por eso me da mucho gusto que en esta ceremonia hayamos reconocido no nada más a los medallistas y a quienes se ubicaron entre el quinto y el octavo lugar, sino a quienes se ubicaron entre los 16 mejores del mundo".
"En total, precisó el mandatario mexicano, son 37 mexicanos los que en Sidney demostraron estar en los primeros niveles del mundo".
El Jefe del Ejecutivo mencionó, ya casi para finalizar su discurso, que el resultado en Sidney, refleja la nueva etapa de superación que México ha emprendido no sólo en el deporte, sino también en la cultura, economía, democracia y en todo lo que nos interesa a todos los mexicanos.
Recordó asimismo que después de los olímpicos de Atlanta ’96, los apoyos a deportistas mexicanos se incrementaron casi al doble para pagar a entrenadores de calidad y que los atletas pudieran foguearse en el extranjero.
Destacó también el apoyo brindado por CIMA (Compromiso Integral de México con sus Atletas), que haciendo una alianza con recursos públicos y privados, generaron importantes apoyos económicos para los deportistas y su preparación.
El discurso siguió y se habló de una continuidad en los apoyos públicos y privados, en la continuidad de las Olimpiadas Juveniles, en apoyar la infraestructura deportiva en todo el país. Pero sobre todo, esta tarde quedó en claro que "en el deporte como en todas las actividades, estamos construyendo un México mejor".
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