Veleristas descontentos con Sidney Harbour

El escenario donde se lleva a cabo la vela difìcilmente podrá ser superado por su belleza en futuras ediciones de Juegos Olímpicos. Pero no sirve para las competencias.


Sidney, Australia
19 de septiembre del 2000
(DPA).- Sidney Harbour es un hermoso lugar en el que cualquiera podría sentirse feliz, pero desgraciadamente no es el caso de los competidores de vela, quienes se muestran molestos porque el escenario donde se llevan a cabo las regatas no ofrece las garantías técnicas ideales para el máximo encuentro de la vela mundial.

"Es muy bonito, es impresionante. A todo el mundo creo que le gustaría pasear en barco por aquí, pero en la hora de participar y de querer ganar y hacerlo efectivamente bien no es el mejor sitio", dijo hoy el entrenador de los velistas españoles, Paul Maes.

Los organizadores trataron de elegir los más bellos lugares de la ciudad para las competencias, y gracias a esto eligieron Sidney Harbour, y tomaron en cuenta que los vientos de ese lugar son caprichosos y que impedirían que los veleristas pudieran desarrollar lo mejor de su técnica.

"Esto será espectacular para todos, para los periodistas, para los espectadores, y será una gran oportunidad para la vela", alardeaba, antes de iniciarse las competencias, un miembro del comité técnico internacional de la disciplina, el sueco Goran Petersen, que sabía de la situación de los vientos de Sidney, que por cierto han sido menos fuertes de lo que se esperaba la semana anterior, pero aún así el escenario se mantuvo.

“Creo que aquí no va a servir la preparación que se ha hecho. Aquí no va a ganar quien esté preparado, sino quien tenga más suerte en el agua", insistió el entrenador español, que confía que esa suerte esté de su lado. "Es un


Bonito escenario pero poco funcional

viento muy aleatorio y estamos aquí a expensas de la suerte”.

Sidney Harbour se encuentra a dos kilómetros de la ciudad. Lo cual es nuevo, ya que antes las competencias se realizaban en lugares lejanos que demandaban horas de transporte. Ahora es diferente, el escenario está muy cerca de la ciudad aunque esto no quiere decir que se pueda llegar rápido por la deficiencia en el transporte que ofrece Sidney.

El puerto de Sidney está cerca de la célebre Opera House, lo que permite que el edificio emblemático de la ciudad, y de toda Australia, sirva de inspiración para los asistentes a los eventos que se realizan allí.

Desde cualquier punto que se mire, los espectadores sólo podrán contemplar belleza física. Ya sea la que le entregó la naturaleza o la que ayudó a consolidar el hombre con construcciones dignas de admiración.

Cuando los competidores se alejan, los asistentes, siguen las pruebas a través de pantallas y de un sistema que les informa lo que va pasando. 250 botes también sirven de improvisada tribuna.

Los privilegiados entre la gente de prensa son los fotógrafos, que disponen de 19 botes para captar las escenas cruciales.

Mientras se disputaban pruebas preliminares y eliminatorias, el viento se hacía sentir, no tanto en el muelle como en las aguas, que se agitaban con fuerza.

Maes mirando el escenario reflexiona: "Una magnífica bahía, una cosa preciosa. Lo que pasa es que aquí el deporte es muy difícil. Hay muchos vientos contradictorios. Se tuvo que haber buscado otro sitio".
   
 

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