| Velocidad de oro
Marion Jones y Maurice Greene, los velocistas más dominates de la última Olimpíada se coronan campeones olímpicos de los 100m.
Por Paulo Cesar Vargas
Sidney, Australia
23 de septiembre del 2000
(EsMas.com).- Los reyes de la velocidad se convierten en campeones olímpicos sobre la pista de tartán del imponente Olympic Stadium of Australia.
Marion Jones hizo pedazos a la comitiva que la acompañaba en “su” final. La estadounidense realizó un tiempo de 10.75, corto con respecto al récord olímpico de la desaparecida Florence Griffith-Joyner de 10.62.
La tensión se respiraba en el estadio. Primeramente una señal de la competidora del carril número dos, la jamaiquina Debbie Ferguson, provoca una salida nula. El silencio era imponente en esa majestuosa mole de concreto. Al tomar los blocks por segunda ocasión, la griega Ekaterini Thanou realiza una salida en falso.
Más nerviosismo no podía haber. A la tercera fue la vencida, y el pistoletazo de salida hizo explotar los músculos y los flashes. Jones comienza con fuerza y a los 20m toma la delantera. Levanta el rostro, enfila hacia la meta y pulveriza a sus rivales. La medalla de oro es suya. ¿La primera de cinco?
La medalla de plata fue para la griega Ekaterini Thanou con 11.12, mientras que la jamaiquina Tanya Lawrence llega tercera con 11.18. Merlene Ottey se califica en cuarta con 11.19.
Quince minutos después, Maurice Greene y compañía vuelven a excitar al público presente en el estadio y a millones de televidentes en el mundo.
Greene va por el carril cinco. A su lado se encuentran Obadele Thompson y Jon Drummond. Ato Boldon está en el octavo. La tensión provoca que el ghanés Aziz Zakari realice una salida en falso.
El estadio vuelve a enmudecerse. Los corredores toman los blocks de salida. El juez da el pistoletazo y la emoción se enciende. Ato Boldon realiza una soberbia salida por el carril ocho, pero por el centro es Jon Drummond quien se adelanta. El expreso de Kansas City reacciona y empieza a acelerar. La demostración de Greene es grandiosa. Confirma el gran nivel que ha mantenido a lo largo de la última Olimpíada en donde se ha coronado dos veces como campeón del mundo.
Los demás no tienen nada que hacer. Ato Boldon llega en segundo lugar con 9.97, repitiendo la medalla de plata conseguida en Atlanta. El bahameño Obadele Thompson gana el bronce con 10.04.
Sydney 2000 ha coronado a sus reyes de la velocidad.
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| Foto AFP |
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| Foto Reuters |
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