Juego de rutina para el Dream Team
Los norteamericanos se dieron vuelo contra los "Kiwis" sin embargo decepcionaron al público por el poco espectáculo que brindaron.
Sidney,Australia
23 de septiembre del 2000
(AP/EFE/EsMas.com).-
Los chicos de la NBA rellenaron otro expediente rutinario en el camino que supuestamente debe conducirles hasta el oro olímpico, un asunto completamente ajeno a los jugadores de Nueva Zelanda, cuyo papel en la tediosa velada vivida en el Dome se limitó a ocupar la mejor localidad del campo para ver en acción a los estadounidenses y, aunque parezca mentira, desafiarles.
El reto neozelandés fue lo mejor del choque. Se produjo cuando la bocina ya había clausurado el 56-102 final y será, sin duda, una de las imágenes para la historia del olimpismo: los doce 'Kiwis' se colocaron en el centro del campo y, ante la atónita mirada de los norteamericanos, bailaron la tradicional danza maorí 'haka', mundialmente famosa gracias a los invencibles jugadores de rugby de la isla oceánica.
Los americanos respondieron con deportividad y se fundieron con los derrotados en un abrazo, pero el 'Dream Team', que le ha tocado en suerte al técnico Rudy Tomjanovich, dosifica el espectáculo con cuentagotas. Parece el producto de una involución más que de una evolución. El que ganó el oro en Barcelona lo bordaba cada noche, pero sus sucesores han ido devaluando el producto, aunque siempre cuente con lo mejor de lo mejor.
La primera versión de combinados profesionales cimentaba las victorias en un demoledor potencial ofensivo. Iba sobrado en
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Estados Unidos les escondió la pelota a los kiwis. Reuters
todos los aspectos, pero delante de un aro sabía como hacer realidad la fantasía. Ahora, la cuarta edición de combinados 'made in NBA', con una calidad desbordante desde luego, ha convertido la defensa en la referencia fundamental del juego.
Divierte lo justo, al menos por ahora. Ante Lituania sufrió como jamás había sufrido ninguno de sus antecesores y, frente a los modestos 'Kiwis', pseudoanfitriones de los Juegos, necesitó vaciarse en defensa para dar forma al marcador que todos esperaban.
De vez en cuando, la conjunción de talento y cualidades técnicas de sus hombres produce acciones de gran plasticidad y belleza, pero como conjunto no pasa de ser un entretenimiento mediocre. Tanto que contra los neozelandeses había gente en la grada que pedía a los americanos más rapidez para ejecutar los tiros libres.
Los norteamericanos jugaron sin su poste titular Alonzo Mourning que viajó a Miami para estar presente en el nacimiento de su hija a la que llamó Myka Sydney.
Pero realmente ni siquiera lo extrañaron tirando un increíble porcentaje de 88 por ciento en la primera mitad encestando 16 de 18 tiros.
Lo mejor del equipo neozelandés fue Sean Marks quien juega en la NBA en el equipo de Toronto junto al astro norteamericano Vince Carter, quien se sonrió en la banca cuando Marks logró una clavada espectacular en la segunda mitad.
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