A recuperar la confianza y el oro
Las norteamericanas vencieron y se clasificaron a la ronda de medallas en cuarto lugar aún así, tendrán que trabajar para recuperar el prestigio perdido.
Blacktown, Australia
23 de septiembre del 2000
(por Angel Dehesa Christlieb).-
Lisa Fernandez jonroneó y tuvo un día de campo en el montículo para así guiar al equipo de las barras y las estrellas a una victoria de 6-0 sobre Italia. De este modo, el campeón olímpico defensor se coloca en la ronda de juegos por medallas.
Fernández registró cada uno de los seis primeros outs del partido con ponches permitiendo sólo un hit. Después, el equipo tomó una ventaja de 4-0 en la parte alta del tercer episodio. Christa Williams relevó a Fernández para que la jugadora estelar estuviera en perfectas condiciones para los juegos de semifinales.
Williams lanzó cinco entradas perfectas en su relevo.
Después de anotar una carrera en la segunda sin ningún hit, Laura Berg se embasó en un error y Fernández llegó a la caja de bateo en donde conectó un cuadrangular hacia el central.
Celebró lanzando el bat y deteniendo su carrera antes de llegar a la primera almohadilla, lavantó el brazo con el puño en señal de victoria. Sus compañeras la recibieron en el home con abrazos y felicitaciones.
Superando el trago amargo de las tres derrotas consecutivas que las ponían en riesgo de la eliminación, las estadounidenses han ganado sus dos últimos encuentros y ahora deberán trabajar sobre el estado anímico pues el haber perdido el invicto puede significarse en juegos de mayor importancia .
Al comenzar el torneo el equipo americano era el gran favorito para llevarse la medalla de oro, venían de una racha de 112 juegos sin perder, sumando las dos primeras victorias en Sydney. Tenían a jugadoras de renombre mundial como Lisa Fernández, Dot Richardson, Cristi Bustos y muchas estrellas más.
De hecho comenzaron de forma impresionante con Lori Harrigan pitchando el primer juego perfecto por una sola
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Con la corona abollada buscarán el oro. AP
lanzadora en la historia de las olimpiadas y derrotando a Canadá 6-0, posteriormente despacharían al débil equipo cubano por 3-0.
Pero después llegó la debacle que comenzó con el juego en contra de Japón, las niponas las vencieron en extra innings 2-1 con dos errores de Dot Richardson, hasta ese momento una de las veteranas más seguras del mundo, y dejaron en 112 la racha de juegos ganados de manera consecutiva además de que mostraron los problemas que tenían las estadounidenses en el bateo.
Antes de que se repusieran, China aprovechó su confusión para propinarles la segunda derrota al son de 2-1 también en extra innings y Australia les pasó el tercer strike con un 2-1 también en tiempo suplementario, esta derrota significaba que a lo más que podían aspirar era salir tablas de la ronda preliminar.
Las americanas se desplomaban, un ejemplo fue Lisa Fernández quien llegó a acumular 13 turnos al bat sin conectar de hit y además de los errores de principiante que todo el equipo estaba cometiendo.
Finalmente lograron vencer a Nueva Zelanda y a Italia para conseguir el cuarto lugar y acceder con dificultades a las finales, sin embargo, el aura de invictas e invencibles que ostentaban desde Atlanta ’96 ha dado paso a la impresión que el equipo que se confió demasiado, las norteamericanas han perdido mucha de su confianza y lo que es peor, sus rivales les han perdido el respeto.
Las tres rivales que Estados Unidos deberá vencer para llegar al oro: China, Australia y Japón ya las derrotaron en este torneo por lo que no tendrán ningún tipo de miedo por jugar con Estados Unidos.
Sea cual sea el resultado de esta competencia, el softball norteamericano tardará un buen rato en recuperar su prestigio mundial.
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