Termina la gimnasia artística en Sidney
Vaya manera de cerrar en las finales. Rusia se lució y finaliza con quince medallas: cinco de cada color. Por: Claudia Esteva/Enviada especial
Sidney, Australia
25 de septiembre del 2000
(EsMas.com).-
Vaya manera de cerrar en las finales. Rusia se lució y finaliza con quince medallas: cinco de cada color.
Una Rusia dolida por perder su reinado por equipos en ambas ramas. Los varones vencidos por chinos y ucranianos, y por la fuerza rumana en la rama femenil. La merecida victoria de Alexei Nemov les mantuvo la frente en alto mientras las rumanas hacían el 1-2-3 en el All Around.
Las finales tenían que ser suyas y lo fueron. Ya con lo logrado en la primera jornada de finales se sentían reivindicados. En la segunda y última llegaron por más.
Aunque en el salto de caballo, Alexei Nemov falló en el primer salto cayendo hasta la cuarta posición. El español Gervasio Deferr se impuso con potentes saltos y aterrizajes perfectos y se llevó la medalla de oro. La plata fue para Rusia: Alexei Bondarenko por fin encontró la medalla individual.
Aunque en la final de barras paralelas se impusieron Xiaopeng Li, de China y Joo-Hyung Lee, de Corea, Alexei Nemov alcanzó el bronce y una medalla más para su cosecha de preseas y de aplausos.
La final de barra fija fue la más cerrada y una vez más Nemov se impuso. Con una puntuación igual a la del francés Benjamin Varonian de 9.787 puntos, obtuvo el título olímpico por el desempate que se realiza al considerar la calificación preliminar.
Joo-Hyung Lee vio su segunda presea en este aparato relegando a Alexei Bondarenko que, con una excelente actuación, recibió desconcertado tan sólo el cuarto lugar.
Aun así, fueron tres medallas en la rama varonil para Rusia.
En la rama femenil, en viga de equilibrio, Xuan Liu, de China realizó una actuación casi perfecta, clásica, elegante, única. Ekaterina
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Fin a la gimnasia.
Lobazniuk, de Rusia peleó duro y se lució en la viga presentando mayor grado de dificultad que ninguna y estabilidad total lo que le mereció medalla de plata. Su compañera, Elena Produnova, agresiva, tenaz y explosiva ganó la de bronce.
La prueba de piso fue muy dramática. Algunas caídas abrieron puertas. La campeona olímpica esperaba su tercer oro y no lo logró al caerse en una de las acrobáticas que le dieron la victoria días atrás. Qué ironía.
Mientras Simona Amanar realizaba una emotiva despedida luciendo como nunca, una salida de la línea del piso le costó caro y se quedó con la medalla de bronce, que más que importar el color, le dieron a su cierre de carrera una especial emotividad.
Svetlana Khorkina, que se volvió la consentida de los Juegos por las altas expectativas y frustradas actuaciones de los días pasados, al pararse en el piso se hizo silencio total. Con respiración contenida el público la disfrutó mientras ella mostraba su propio sentir al actuar con elegancia, con su figura espigada e imponente presencia. Lo hizo más que bien sólo que no fue suficiente para la medalla de oro. Esta fue para Elena Zamolodchikova que fue además la única dama en llevarse dos medallas doradas.
Elena sedujo al público con su coreografía y a los jueces con su perfección. Control, altura y precisión le dieron la nota mas alta.
Con la gimnasia rítmica por realizarse, Rusia se va de Sydney como la potencia de la gimnasia una vez más. China y Rumania empataron en segundo con siete medallas en total. Tres de oro, dos de plata y dos de bronce para cada nación. Interesante coincidencia que le dará a los próximos Juegos un motivo más de emoción.
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