Fueron tres días maravillosos

Ana Gabriela Guevara tejió una histórica actuación en Juegos Olímpicos; días en que generó comentarios de admiración y respeto por sus valientes actuaciones.

Por: Verónica Carbajal/Enviada especial


Sidney, Australia
25 de septiembre del 2000
(EsMas.com).- Fueron tres días en que a Ana Gabriela Guevara Espinoza las cosas le salieron como lo había planeado; tres días en que jornada tras jornada, tejió una histórica actuación de una velocista mexicana en Juegos Olímpicos; tres días en que generó comentarios de admiración y respeto por sus valientes actuaciones en los 400 metros de los Juegos Olímpicos de Sidney.

Fueron días competitivos de alegría y esperanza por llegar a una final olímpica en su especialidad, En el día de su presentación en Juegos Olímpicos, se ubicó en una segunda posición con 52 segundos, 34 centésimas; pasó a la siguiente ronda donde nuevamente finalizó segunda con 51.19, clasificaba a la semifinal; en esa ronda realizaba su mejor marca de las eliminatorias olímpicas con 50 segundos, 11 centésimas, sólo por detrás de la australiana Cathy Freeman, ¡Ana estaba ya en la final olímpica de los 400 metros!, se le veía entera y segura de realizar la mejor carrera de su vida.

Y llegó el cuarto día de competencias en los 400 metros femenil, el día esperado. Los mas de 100 mil aficionados en el estadio olímpico de Sidney, la mayoría de ellos australianos, esperaban con ansiedad la final, esperaban la actuación de su máxima figura en la distancia, Cathy Freeman.

Una impactante ovación se escuchó cuando en la presentación de la final, se anunciaba a la australiana, dos veces campeona del mundo en la vuelta al óvalo. Cathy Freeman aparecía con un traje aerodinámico, mientras que Ana Guevara con su clásico uniforme tricolor, esperaba en el quinto carril el inicio de la prueba.

Inició la lucha por las medallas, fue una carrera trepidante donde finalmente la favorita al triunfo, Cathy Freeman, cumplió con los pronósticos, en tanto la velocista mexicana terminaba en la quinta posición con 49 segundos, 96 centésimas, perdiendo toda posibilidad de subir al podium olímpico. Desconsuelo total en Ana Guevara, su rostro lo dice todo. Por primera vez desde que empezó a competir en Sidney, Ana no llega entre las tres primeras.

Esta vez su paso por la zona de entrevistas es diferente, su andar es el de una atleta inconforme con su actuación, como es su costumbre primero se viste y


Gran actuación de la mexicana. Reuters

después platica con los periodistas, se encuentra con un amigo, lo abraza y deja escapar el llanto contenido. Algunos mexicanos en la zona de entrevistas saben que Ana hizo un gran esfuerzo, que se portó valiente en cada actuación y por eso le brindan una porra para reconfortarla.

Nada consuela a la atleta, aún así es generosa con la prensa mexicana: "No es la actuación que yo quería, creo que muchos están contentos con el resultado pero yo esperaba dar más, pero esta vez, las cosas simplemente no salieron", y agrega que seguirá trabajando para próximas competencias.

Ana se lamenta de no haber podido cumplir con sus expectativas, sobre todo porque se sentía en un excelente momento, como para realizar una mejor carrera. De pretextos y "peros" no quiere hablar, no es su estilo, simplemente dice que "hoy no se pudo y ni modo".

Reitera que se sentía muy bien, y que las condiciones eran favorables por lo que no sabe que pasó. Reconoce por otra parte el cierre espectacular que tuvo Cathy Freeman en los últimos 200 metros.
Resume que ha sido una olimpiada muy importante porque tuvo alcances que algunos tal vez dudaron podría lograr.

Así, Ana Gabriela Guevara Espinoza finalizó su actuación en los Juegos Olímpicos de Sidney, pero sólo en estos juegos, porque ha prometido seguir trabajando, ya que el próximo año hay campeonato mundial de atletismo en Canadá, además otros juegos en el 2004, y conociéndola, seguro se esforzará aún más por alcanzar lo que no pudo lograr en Sidney.

Han pasado varios minutos desde que terminó la final de los 400 metros femenil, y Ana ha regresado a la zona de entrevistas, abraza a su pecho un lindo ramo de flores que su mamá, Ana María Espinoza, le ha obsequiado, está más tranquila, debe de estarlo porque cumplió, es cierto que no como hubiera querido, pero cumplió. Habrá tiempo y oportunidades para consolidar sueños e ilusiones. Hoy, los mexicanos han de sentirse orgullosos de esta joven atleta que al competir con el corazón por delante, ha hecho historia en el atletismo mexicano.

Por eso, desde la redacción de EsMas.com en Sidney, no nos resta más que decir; por tu esfuerzo, dedicación y enorme valor ¡Gracias Ana!.
   
 

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