El boxeo mexicano cobra vida nuevamente
Son tres victorias para para Christian Bejarano, eso le asegura una medalla y un gran sueño cumplido. Por Rosaura Loyola/Enviada especial
Sidney, Australia
26 de septiembre del 2000
(EsMas.com).-
El sueño desmedido de convertirse en medallista olímpico lo ha cumplido: el mexicano Christian Bejarano, aseguró un lugar en el podium, al ganar su tercera contienda.
Cuando Bejarano se enfilaba rumbo al cuadrilátero, miles de asistentes lo recibieron con elogios, los cuales no dejaron de escucharse; y entre toda esa muchedumbre no faltaron los gritos de ¡Tú puedes México! ¡Vamos Christian, la medalla es tuya!
Christian parecía otro, su mirada desafiante e infalible, daban indicios de su vehemencia.
Por fin comenzó la batalla...y los puños de Bejarano comenzaron a caer sobre la humanidad del rival.
El boxeador chihuahuense parecía haberse convertido en una máquina de tirar golpes; situación que no sólo alborotaba a los propios mexicanos, sino también al público en general.
A pesar de la algarabía en el Centro de Exhibiciones de Darling Harbour, había una voz descollada que a lo lejos se escuchaba ¡Es tuyo Christian, ya lo tienes, es tuyo!...era la voz de una fémina que nerviosa se frotaba las manos y de vez en cuando se cubría el rostro en señal de no querer ver en ese momento lo que está sucediendo sobre el cuadrilátero, era su novia, la judoka Adriana Ángeles, quien vestida con chamarra blanca de la delegación mexicana no dejó de clamar ni un minuto.
Durante los primeros dos episodios, la angustia se apoderó de quienes somos compatriotas de Bejarano. Con rostro apremiante Ricardo Contreras, presidente de la Federación Mexicana de Boxeo, se paseaba desde el área de prensa hacia los vestidores. ¡Van empatados! exclamó a EsMas.com, con voz nerviosa y continuó su paso.
Cuando de pronto regresó y dijo: “Ya está arriba Christian”, mientras quitaba el sudor de su frente.
La faz del directivo cambió conforme transcurría la contienda. Ahora, se asomaba una sonrisa de regocijo, al ver que el púgil azteca dominaba la pelea.
La campana sonó
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Y va por más. Mexsport
y los gritos de alegría se escucharon aún en mayor escala. Chistian bajó del encordado, escoltado por su entrenador Vicente Torres, quien no podía ocultar su felicidad.
El ganador se acercó a Ricardo Contreras, acto seguido, el federativo lo abrazó enorgullecido por el resultado conseguido.
Mientras Christian Bejarano era asediado por la prensa, Adriana Ángeles aguardaba ansiosa la salida de su prometido.
“¡Estaba temblando, estaba sudando, sentía una emoción que no podía ocultar y cuando le dieron el gane supe que su sueño estaba hecho realidad!”, decía aún exaltada, Ángeles.
Por su parte, el protagonista, quien mostraba un hematoma en el pómulo izquierdo, indicaba: “Me siento muy contento de haber conseguido este triunfo, salvamos al boxeo de esa laguna tan grande que había sin medallas, tuvimos una mala racha en las anteriores jornadas con mis compañeros pero siempre hay alguien que saca la cara por el equipo, es lo que nos ha representado, que siempre hemos dado resultados y que bueno que ahora me tocó a mí”...decía aún excitado por el resultado; “Mi novia cambió su boleto, hizo hasta lo imposible por quedarse, no se podía pero gracias a las autoridades deportivas que hicieron hasta lo imposible porque ella siempre me había tenido mucha fe y estaba segura de que iba a ganar, y le cumplí a ella, a mis abuelos y a todo el público”.
¿Las expectativas son mayores ahora no es así? y Christian respondió: “Así es, todos queremos el oro, pero hay que mantenernos bien concentrados, con los pies bien puestos en la tierra y a seguir preparándonos igual, a mantenernos así para pelear primero por la plata”.
El boxeo mexicano cobró vida nuevamente con el triunfo conseguido por Christian Bejaráno, quien antes de dirigirse a los vestidores, abrazó amorosamente a su novia y ambos posaron para la foto del recuerdo.
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