Crónica de una jornada de Plata...

Final estresante que demostró que en el deporte nada está escrito. El coraje, la confianza y la concentración de Fernando Platas lo llevaron a la medalla.

Por Martha Isela González/EsMas.com


México, D.F.
26 de septiembre del 2000
(EsMas.com).- Final estresante que demostró que en el deporte nada está escrito. El coraje, la confianza y la concentración que Fernando Platas ha adquirido a lo largo de estos años lo llevaron a superar a un rival que por nombre pesa mucho, Dmitri Sautin. El oro se le fue al mexicano por sólo 30 décimas.

La medalla de plata se definió en el último clavado, tras una competencia que fue ampliamente dominada por el ruso Dmitri Saoutine, quien finalizó con el bronce al totalizar 703.30 puntos. Mientras que el oro fue para el chino Ni Xiong, con 708.72.

La actuación de Sidney 2000 no tuvo nada que ver con lo realizado hace cuatro años en Atlanta ’96, donde los nervios y la falta de confianza provocaron que un clavado mal ejecutado lo alejara del sueño que ahora se hace realidad.

Atrás quedaron esas competencias en las que Fernando se mantenía siempre en la disputa por los primeros lugares e inexplicablemente perdía la concentración, echaba por la borda el trabajo realizado y, con ello, salía del cuadro de medallas.

Su mentalidad cambió, la


Gran actuación. Mexsport

confianza creció y el resultado fue obvio: la medalla olímpica cuelga ya de su cuello. Ahora, la madurez adquirida por Platas hace que México vuelva subir al podium de clavados olímpico tras 12 años de no hacerlo.

Fernando mostró una serenidad impresionante, quizá lo único que debe de afinar es el buscar tiros con mayor grado de dificultad, que fue lo que en esta ocasión marcó la diferencia. Además de la ayuda adicional que tuvo al tirar antes que sus dos máximos rivales.

Los clavados del mexicano no superaron los 3.1 grados de dificultad, el más alto lo ejecutó en la sexta ronda, con dos vueltas y media al frente con dos giros y 3.4 grados. El tiro fue tan bueno que –por qué no decirlo- sorprendió al propio Saoutine, quien perdió, justo en el peor momento, la concentración y tuvo una mala ejecución.

El representante de China sabía que un clavado con alto grado de calificación le daría el oro, así que se jugó el todo por el todo y le salió. Así, en final estresante, China se lleva el oro, Platas la plata y Dmitri el bronce.


   
 

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