Altera a los españoles el horario de la final
Los jugadores de la selección española tendrán que cambiar un poco sus hábitos alimenticios y de descanso un día antes de la final, ya que el horario en el que se disputará no es el común para la escuadra.
Sidney, Australia
27 de septiembre del 2000
(EFE).-
La disputa de la final del torneo olímpico de futbol, el próximo sábado al mediodía, alterará los hábitos de descanso y alimenticios de la selección española de fútbol.
El encuentro contra Camerún, en el que la selección española se juega la medalla de oro, se jugará en el estadio olímpico, a las 12.00 horas locales, para evitar que altere el programa de las pruebas de atletismo.
La elección del estadio olímpico como sede de la final ha sido elogiada por todo el equipo español, que considera que será "inolvidable" jugar una final ante 110 mil espectadores, pero traerá también cambios en los hábitos del conjunto.
Para Carlos Lorenzana, preparador físico del equipo, la diferencia no es tan grande. "Lo único que cambia es la alimentación, porque se da más importancia a la comida del día anterior. Se trata de almacenar energía suficiente y por eso se dan más hidratos de carbono por adelantado, para que el organismo los pueda metabolizar", señaló.
Lorenzana considera, incluso, que "el organismo está más predispuesto al esfuerzo por la mañana" y ese puede ser un factor positivo en la respuesta física del
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La furia no se encuentra acostumbrada a jugar al mediodía. FOTO:AFP
futbolista.
El único jugador español acostumbrado a jugar por la mañana es el defensa del Atlético de Madrid Iván Amaya, que la pasada temporada disputó en ese horario todos los partidos del Rayo Vallecano como local y lo recuerda con agrado.
"A mí me gusta jugar por la mañana, porque luego tienes toda la tarde libre. No es algo que te afecte especialmente, cambia un poco la víspera del encuentro. Recuerdo que solíamos cenar arroz y pescado y nos acostábamos antes", indicó.
Según el defensa español, el principal problema es que el nerviosismo ante la disputa de un partido importante, impida dormir bien, pero "es algo que se supera tratando de descansar las piernas lo máximo posible. Hay que estar tumbado, si es posible con las piernas altas", señaló.
Respecto a su posible incidencia en el desarrollo del juego, Amaya afirma que los guardametas "son los más perjudicados, porque no están acostumbrados a jugar con el sol tan alto y se pueden
deslumbrar en algún balón alto".
"Es lo único negativo, porque a casi todos los jugadores nos gusta jugar con los focos del estadio", agregó el defensa del Atlético.
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