Los polos opuestos de la caminata femenil

Mientras Graciela Mendoza se sentía frustrada por la descalificación, Guadalupe Sánchez no ocultó la alegría por su quinto lugar

Por Rosaura Loyola/ enviada especial

Sidney, Australia
28 de septiembre del 2000
(EsMas.com).-
Nuevamente las lágrimas inundaron el panorama de la caminata mexicana; esta vez fue Graciela Mendoza quien padeció el sufrimiento de la descalificación en los 20 kilómetros.

La veterana deportista se mantuvo en el grupo puntero durante los primeros 16 kilómetros. Su rostro, cubierto por las gotas de sudor originado por el gran esfuerzo que realizaba, denotaba tranquilidad y mucho seguridad; pero la faz de Graciela cambió cuando de pronto recibió la triste noticia: ¡Estaba fuera de la competición... Graciela estaba descalificada!

Las aspiraciones de la veterana deportista fueron truncadas en ese momento, el largo camino recorrido durante dos décadas no le sirvieron de nada.

Graciela Mendoza, después de tirarse al piso, se llevó las manos a la cara en señal de sorpresa e impotencia. Segundos más tarde explotó en llanto; la andarina no lo podía creer, otra vez México había sido víctima de la exigencia de los jueces.

El sentimiento de melancolía que invadió a Mendoza se prolongó durante horas, las lágrimas derramaban sobre su rostro cada vez que recordaba el amargo momento.

“Ahorita ya estoy un poco más tranquila, pero al principio me dio mucho coraje porque tanto trabajo, tanto sacrificio y todo mi equipo trabajó tanto...”. Con la voz entrecortada, prosigue: “Me sentía muy fuerte, lo quería dar todo, pero ya ves”.

La experiencia adquirida por Graciela Mendoza a lo largo de veinte años le permite tener una fortaleza mayor que la ayudará a salir adelante: “Ahora más que nunca debo de tratar de dominar mi mentalidad, yo tengo todo, sé que puedo hacer las cosas” y detuvo su comentario, conteniéndose para no llorar.

En contraparte, su compatriota, Guadalupe Sánchez, expresaba su alegría por el quinto lugar conseguido, superando así todas las expectativas en torno a la caminata femenil: “Yo esperaba quedar entre las seis o siete mejores y ya ven, ¡quedé en quinto!”. Nuevamente surge la pregunta ¿qué viene ahora? La marchista responde: “Seguirme preparando para Atenas, para mí este día se cierra la página de Juegos Olímpicos de Australia y de aquí en adelante tendré que pensar sólo en Atenas”.

Guadalupe estaba feliz, su sonrisa lo decía todo; no se veían en ella los estragos de la competencia.

Guadalupe Sánchez charló durante varios minutos con la prensa de México, posteriormente la marchista, con una toalla colocada sobre sus hombros, se despidió y se enfiló hacia el área técnica.

Graciela Mendoza... descalificada. Foto: mexsport

Contenta por su quinto lugar. Foto: mexsport

 


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