Francia termina con la esperanza australiana
El equipo francés sorprendió a los locales quienes ya se creían en la final sin contar con el buen juego del equipo galo que disputará el oro en Sidney 2000.
Sidney, Australia
29 de septiembre del 2000
(EFE).-
La humillación de la primera fase ante Lituania y las facilidades de un recorrido alejado de las superpotencias han hechoo milagros en Francia, que de creerse perdida tras caer con los bálticos ha pasado a convertirse en finalista de los Juegos Olímpicos y verdugo de Australia al ganar 76-52 a los anfitriones.
El equipo francés entendió que no podía seguir por el camino que tomó frente a los lituanos (63-81) y de ese correctivo sacó las enseñanzas que han terminado por conducirle a la segunda final de su historia. Sólo con eso, el conjunto de Jean Pierre de Vicenzi ya ha igualado su mejor resultado olímpico -plata en Londres '48- pero, sobre todo, ha confirmado que, hoy por hoy, se encuentra entre las mejores selecciones del mundo.
Australia partía como gran favorita, sobre todo después de eliminar a Italia en cuartos. A su favor trabajaban el público, la sensación de triunfo que pocas horas antes había dejado la clasificación de su equipo femenino para la final y la muñeca de Andrew Gaze, el máximo realizador del torneo, que venía de endosar veintisiete puntos a los italianos.
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Andrew Gaze tendrá que ir por el bronce. Foto AFP
una, los hombres de Jean Pierre de Vicenzi echaron por tierra las ilusiones de los oceánicos con un planteamiento táctico impecable y rigurosamente ejecutado en la cancha donde Antoine Rigaudeau era la clave del entramado diseñado por el técnico francés.
El base del Kinder Bolonia cerró la principal vía de abastecimiento de los 'boomers', o sea Andrew Gaze, y mano a mano con Laurent Sciarra cavó la fosa donde murieron las esperanzas locales. Francia lideraba el marcador con diez puntos de ventaja a los catorce minutos y el veterano alero australiano había anotado sólo cuatro (17-27).
Sin la referencia ofensiva de Gaze, el nerviosismo se apoderó de los anfitriones. Una racha de triples, entre Rigaudeau y Sciarra, y varios tiros franceses que tocaron diana desembocaron en un parcial de 5-3 y en el principio del fin para los 'aussies' (22-40).
La renta gala alcanzó veinte puntos antes del descanso (24-44), pero el partido quedó sentenciado en el arranque de la segunda mitad. Cinco minutos con sólo dos puntos anotados enterraron a Australia (31-53) mientras Francia, que llegó a tener veintiséis de diferencia (34-60), disfrutaba de la final antes de tiempo.
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