Joel da a México la novena medalla de caminata en J.O.
A pesar de la crisis que atravesó cerca del kilómetro 44, tuvo la fuerza para llegar tercero, detrás del emperador Robert Korzeniowski y del competidor de LetoniaPor Verónica Carbajal/enviada especial
Sidney, Australia
29 de septiembre del 2000
(EsMas.com).-
Hace un par de años, el mexicano Joel Sánchez tomó la determinación de pasar de los 20 a los 50 kilómetros de caminata, en ese entonces le auguraron mejores resultados en dicha prueba, y por lo tanto empezó a entrenar para esa distancia. Joel nunca imaginó entonces que esa decisión, a la larga, le daría una de las mayores satisfacciones de su vida.
Esta mañana de viernes australiano, Joel Sánchez le dio a México su quinta medalla en los Juegos Olímpicos de Sidney; la novena en la historia de la caminata mexicana en justas olímpicas; y la tercera de 50 kilómetros en estos magnos eventos, luego de la presea de oro que obtuvo Raúl González en Los Ángeles 1984 y la de plata de Carlos Mercenario en Barcelona 1992.
“En la mañana me paré hecho la mocha”, dice Joel al término de la prueba con una sonrisa, quien se equivocó de hora, y se espantó porque en su reloj tenía las 7.00 de la mañana, pero se tranquilizó al confirmar que en el horario local eran apenas las 5:00, y hasta pudo dormirse una hora más.
En una familia donde su hermano Víctor es su entrenador y su hermana Rosario también es marchista, Joel se ha convertido en el orgullo de la familia, a la que especialmente dedicó su actuación, y por eso la razón de la señal con la mano derecha que Joel hizo apenas se sintió seguro medallista al cruzar la meta, que en el lenguaje de los mudos significa “los quiero”, mensaje que además indicó “también va para todo México”.
Calcetas y tenis en las manos, Joel explica con detenimiento que una crisis en la competencia le llegó cuando aproximadamente en el kilómetro 44 le sacaron la amonestación, eso bastó para que a su mente llegaran los recuerdos de la descalificación de Bernardo Segura en los 20 kilómetros, y del rigor con que los jueces han calificado a los mexicanos, para que disminuyera su paso. Como consecuencia, el Polaco Robert Korzeniowski aprovechó la situación para enfilarse a la meta en primer lugar. “Me sentí desmoralizado, sentí un bajón medio raro y me dije a mí mismo: ¿qué pasó? Después me recuperé”,
|
|

Agotadora prueba. Notimex
manifestó el ganador de la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Winnipeg ´99.
Sin embargo, ese momento de distracción no sólo provocó que Korzeniowki aumentara su ventaja en el primer lugar, sino que también el marchista de Letonia Aigars Fadejevs lo rebasara sin que Joel pudiera hacer nada, por temor a una descalificación. Al final, el polaco sería ovacionado por mas de 100 mil personas reunidas en el estadio, al entrar victorioso a la meta (3:42:22), en lo que significó su segunda presea dorada de estos juegos y el bicampeonato olímpico; mientras que Fadejevs, un joven que en Sidney se dio tiempo de hacer sus “pininos” como reportero para la radio de su país, fue segundo (3:43:40), relegando a la tercera posición a Joel Sánchez (3:44:36).
En esta ocasión, sentenció Joel, lo importante era asegurar la medalla, pero el próximo año en la Copa del Mundo “el polaco y yo nos veremos las caras y ahora sí con todo, nada de ir ahí atrás”, amenazó Joel, ansioso de la revancha deportiva. Agregó que en sus próximas competencias se la seguirá jugando, como se la jugó en Mezidon, Francia, y en Veracruz, México, con actitud “suicida”.
Joel, quien al igual que los otros medallistas olímpicos mexicanos fue felicitado vía telefónica por el presidente de México, atendió más entrevistas, tuvo la amabilidad de contestar a todos y cada uno de los cuestionamientos que le hicieron periodistas de España, Francia, Estados Unidos y sobre todo de México; caminó descalzó por la zona mixta de entrevistas y minutos después dio conferencia de prensa junto con los otros medallistas de los 50 kilómetros caminata; sentado a la izquierda del “emperador” de la marcha Robert Korzeniowski, rió cuando el polaco manifestó que él trabajaba para tener una técnica perfecta y no sufrir descalificaciones como otros.
Horas más tarde, el sargento primero del Ejército Mexicano, quien el pasado 15 de septiembre cumplió 34 años, recibía su presea de bronce. Después de dos participaciones en Juegos Olímpicos por fin ocupaba un lugar en el podium de vencedores.
|