Marion Jones, simplemente la reina de los Juegos (I)
Tres preseas doradas son más que suficientes para convertir a Marion Jones en la figura dominante del atletismo de los Juegos Olímpicos de Sidney 2000. Por: Martha Isela González
México, D.F.
6 de octubre del 2000
(EsMas.com).-
Tres medallas de oro, dos de ellas con triunfos avasallantes en los 100 y los 200 metros, deberían ser más que suficientes para convertir a Marion Jones en la figura dominante del atletismo de los Juegos Olímpicos de Sidney.
La estadounidense acaparó, efectivamente, toda la atención, pero no tanto por sus victorias como por sus derrotas y, pese a sus tres preseas doradas, se fue de Sidney con un sabor agridulce en la boca.
Ello se debe a que Jones había proclamado a los cuatro vientos que ganaría cinco medallas doradas.
Ya que, al frustrarse el duelo de Maurice Greene y Michael Johnson en los 200 metros por una cruel broma del destino, la campaña de Jones se convirtió en el atractivo central del atletismo, y probablemente de los Juegos.
Jones empezó bien y ganó el oro en los 100 y los 200. Pero en el salto en largo afloraron sus limitaciones técnicas en esa prueba y se tuvo que conformar con la medalla de bronce.
También se llevó el oro en el relevo de 4x400 haciendo una carrera fenomenal, pero no pudo sobreponerse a la
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Foto: AFP
debilidad de una posta de 4x100 que sintió las ausencias de Gail Devers e Inge Miller y terminó apenas tercera, detrás de Bahamas y Jamaica.
La estadounidense jamás perdió la sonrisa y se sobrepuso al golpe que representó la noticia de que su esposo, el campeón mundial de lanzamiento de bala C.J. Hunter, dio positivo de nandrolone en cuatro controles antidopaje.
Si bien no logró completar la empresa histórica que intentó, nadie le hizo sombra a Jones en el atletismo, en parte porque Greene y Johnson vinieron con metas más bien modestas.
Los dos cumplieron sus objetivos. Greene ganó oro en los 100 y el relevo corto, y
Johnson lo hizo en los 400 y el relevo largo. Sin embargo, ninguno de los dos estuvo cerca de fijar récords mundiales y su paso por Sidney será más recordado por lo que no hicieron que por lo que hicieron.
Su esperado choque en los 200 estaba llamado a ser el plato fuerte de los Juegos, pero se lesionaron en la final de las pruebas selectivas estadounidenses y ninguno de los dos se clasificó para esa distancia.
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