Marion Jones, simplemente la reina de los Juegos (II)
Las mujeres fueron las grandes protagonistas del atletismo durante los J.O. de Sidney, sin embargo Jones fue la mejor. Por: Martha Isela González
México, D.F.
6 de octubre del 2000
(EsMas.com).-
Las mujeres fueron las grandes protagonistas del atletismo, que por primera vez desde 1948 no registró récords mundiales.
Una de las pruebas más atractivas fue la de salto con garrocha femenino, que se disputó por primera vez y en el que la estadounidense Stacy Dragila, la australiana de origen ruso Tatiana Grigorieva y la islandesa Vala Flofadottir cautivaron al público con su talento y su belleza.
La alemana Heike Drechsler -con sus 35 años de edad- dio la nota al coronarse en salto de longitud. Drechsler alargó su carrera deportiva lo suficiente para conseguir en Sidney su segundo título olímpico en longitud -el primero data de Barcelona'92-, derrotando con un salto de 6.99 a la italiana Fiona May (6.92) y a Marion Jones (6.92), que perdió así la ocasión de obtener el tercer oro de los cinco que perseguía en Sidney.
Y Merlene Ottey, de 40 años, casi sube al podio en los 100, en los que entró cuarta a dos centésimas de segundo de la tercera, y resistió la embestida de Jones en el relevo de 4x100, ayudando a que Jamaica se llevara la presea de plata.
Otra mujer, la australiana Cathy Freeman, fue la favorita sentimental del público. Freeman, una abanderada de la causa de los aborígenes australianos, encendió la Antorcha Olímpica en lo que fue considerado un gesto de reconciliación de la mayoría blanca para con esa minoría postergada y luego ganó el oro en los 400 metros, prueba que domina desde hace tres años.
El público de Sidney dio al mundo un ejemplo de deportividad y tolerancia. Tuvo aplausos para todos incluida la china Liping Wang, que ganó la marcha gracias a la descalificación de la australiana Jane Saville.
Polonia redondeó una jornada de oro con la victoria de Kamila Skolimowska en lanzamiento de martillo. Su tiro de 71.16 metros en su tercer intento dejó muy atrás a la rusa Olga Kuzenkova (69.77) y a la alemana Kirsten Muenchow (69.28).
Lo más destacado entre los hombres fueron los triunfos del polaco Robert Korseniowski en la marcha de 20 y 50 kilómetros. Nunca nadie había ganado las dos caminatas en una misma justa olímpica, ni había revalidado su títulos en los 50, como hizo el polaco, a quien muchos consideran el mejor marchista de la historia
El polaco Robert Korzeniowski, campeón mundial, olímpico y europeo, se coronó emperador de la marcha al revalidar el título en la prueba de 50 kilómetros, algo que nadie había logrado antes, sólo seis días después de ganar la medalla de oro en los 20 kilómetros.
Korzeniowski, de 32 años, participó en todas las maniobras de castigo y, con la ayuda esporádica del finlandés Valentin Kononen, fue dejando atrás a sus rivales hasta llegar solo a la meta en 3h42.22. Joel Sánchez fue un adversario irreductible durante tres horas. A partir de ahí tampoco pudo con el
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Foto: AFP
invencible polaco. Por detrás, el letón Aigars Fadejevs vino para arrebatarle la plata.
Michael Johnson añadió unos cuantos kilates a su joyero con dos nuevas medallas de oro, que son la cuarta y la quinta de su carrera olímpica. Se impuso de nuevo en 400 y contribuyó a la victoria de Estados Unidos en el relevo largo.
El ucraniano Sergei Bubka, saldó su participación con tres saltos nulos y no pasó a la final. El marroquí Hicham el Guerruj fue derrotado en mil 500 metros -por primera vez en cuatro años- por el joven keniano Noah Ngeny quien lo privó de un oro olímpico que falta en su historial.
Ngeny, keniano de 21 años, preparó a conciencia la final en las montañas de Eldoret, a más de dos mil metros sobre el nivel del mar, escarmentado por sus tres derrotas frente a El Guerruj en 1999.
En el historial del marroquí, ferviente musulmán, empieza a dibujarse la sombra de la maldición olímpica. En Atlanta tropezó con el argelino Nurredin Morceli -a la postre campeón- cuando se disponía a entrar en la brega por las medallas y terminó duodécimo. Cuatro años después ha sido derrotado por el keniano Noah Ngeny.
La ayuda de su compatriota Yusef Baba, que tiró cuanto pudo en los primeros 800 metros, no fue esta vez suficiente para El Guerruj. El "moro" diseñó una carrera con "liebre" pero las piernas de Ngeny no recibieron esta vez suficiente castigo, como el año pasado en los Mundiales de Sevilla gracias al trabajo de Adil Kauch.
Los espectadores protestaron con silbidos el anunciado sacrificio de Baba y aplaudieron la victoria de Ngeny (3.32’07) que pone de manifiesto las debilidades de un atleta que parecía imbatible, y sobre todo su deficiente "sprint".
El danés de origen keniano Robert Kibet Andersen fue el último que venció a El Guerruj, aunque en la prueba de la milla (mil 609 metros), con ocasión de la final del Grand Prix de 1997.
Reuben Kosgei y Wilson Boit Kipketer revalidaron el doblete olímpico en 3,000 metros obstáculos en la final más lenta (8.21’43) desde que su compatriota Kip Keino venció en Munich '72 con 8.23’64.
Kenia ha ganado todos los títulos olímpicos de 3,000 m. obstáculos desde México '68 menos en los Juegos de Montreal '76 y Moscú '80, boicoteados por los países del África oriental. Ahora se le escapó el bronce, que fue a parar al marroquí Ali Ezzin, tercero también el año pasado en los Mundiales de Sevilla.
Estados Unidos logró el doblete en pértiga con Nick Hysong y Lawrence Johnson, que compartieron marca de 5.90 con el ruso Maksim Tarasov y el alemán Michael Stolle pero hicieron mejor concurso que ellos.
Mientras que la victoria del etíope Gezahgne Abera en la prueba de maratón echó el cierre a los Juegos del Milenio después de 19 días de competición.
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