Con oros orientales debutó el taekwondo en Sidney

El taekwondo debutó orientalmente en los Juegos de Sidney 2000, pues cuatro de las ocho preseas de oro en disputa fueron ganadas por representantes de Corea y China.

Por Martha Isela Gonzalez


México, D.F.
9 de octubre del 2000
(EsMas.com).- El taekwondo debutó orientalmente en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000, ya que cuatro de las ocho preseas de oro en disputa fueron ganadas por representantes de Corea y China, quedando de manifiesto -además de la calidad y buena técnica de los asiáticos- la imparcialidad y complicidad de los jueces para que ciertos deportistas mantengan la hegemonía.

Tras dos ciclos olímpicos en espera para ingresar al cuadro oficial de medallas, el taekwondo vivió momentos de angustia, coraje, frustración y, obviamente, alegría. Los protagonistas disfrutaron del certamen, pero no dejaron de cuestionar la actuación de los jueces que en ocasiones se mostraron a favor de los competidores orientales.

Los mexicanos
La medalla de bronce que obtuvo Víctor Estradas “salvó” la actuación de los representantes mexicanos, los cuales figuraban entre los favoritos. Hasta cierto punto, el desempeñó de los jueces, influyó para que los taekwondoines nacionales regresaran a casa con sólo una medalla, obviamente, la presión que impone el máximo escenario deportivo del mundo también afectó.

El camino de Estrada para llegar a la valiosísima presea de bronce tuvo altibajos. El mexicano sorteó varias dificultades desde su primer combate -un encuentro que se consideró como una final adelantada en los 80 kilogramos-, ya que media fuerzas ante el iraní Madjid Aflakikhamesh.

Ambos eran considerados favoritos para obtener el título. Ambos llegaban con un excelente palmarés. El mexicano como tetracampeón del orbe y el iraní como actual monarca mundial.
En ese primer combate, el mexicano sufrió pero logró avanzar a la siguiente ronda en búsqueda de la presea dorada. El marcador de 4-3 demuestra claramente lo parejo que resultó ese primer compromiso olímpico.
Más tarde, las cosas cambiarían, ya ante el cubano Ángel Matos, Estrada tuvo que olvidarse de las medallas de oro y plata, tras perder por 0-2 . La estrategia del mexicano resultó la adecuada, siempre trató de ir al frente, pero los jueces le concedieron muy pocos puntos, lo que provocó el resultado final.
Así,


Debuta en Sideny 2000. Allsport

aspirando únicamente al tercer lugar, Estrada lució más tranquilo en su tercer combate. Sabía que para continuar vivo en el repechaje tenía que ser más agresivo y convencer a los jueces. De este modo, ya sin presiones, disfrutando su competencia olímpica y demostrando su gran calidad, derrotó por un contundente 6-1 al chileno Felipe Soto Álvarez.

Se acercaba al podium, pero tendría que derrotar a Sebastian Konan, de Costa de Marfil, por 6-4, encuentro del que no salió bien librado pues se resintió de una lesión en la pierna izquierda.

Una vez allanado el camino, el mexicano llegó a la disputa por el bronce ante el sueco Román Livaja, a quien -pese a estar mermado físicamente- venció por 6-4 en un combate en el que se mostró cauteloso. Actitud que le costaría un punto para terminar únicamente con dos puntos de ventaja.

En los 49 kilos, Águeda Pérez cayó 4-1 ante Urbia Meléndez Rodríguez, una cubana que sin hacer uso de técnicas espaciales la llevó a la derrota en un encuentro en el cual los espectadores fueron testigos del intercambio de golpes entre la mexicana y su contrincante, pero en el que desafortunadamente, los puntos en el marcador sólo favorecieron a Meléndez.

La garra y bravura que caracterizan a Águeda simplemente no fueron expuestas, al igual que su mejor arma, la patada.

En el repechaje, en busca de la medalla de bronce, Pérez avanzó a la segunda ronda, al derrotar a Likelei Thamae, representante de Lesotho, por 5 puntos a 3, en un combate en el que empleó técnicas de patadas defensivas para conseguir la puntuación a su favor sobre su oponente. Pero en su tercer encuentro cayó ante la danesa Hanne Hoegh Polsen por 1-2. terminando así con su participación olímpica.
Por su parte, Mónica del Real, en los 67 kilogramos, perdió su primer combate ante la británica Sarah Stevenson por 8-4 y finalmente quedó sin posibilidades de conquistar una medalla olímpica tras la eliminación de Stevenson, que fue derrotada por la noruega Trude Gurdensen en las semifinales.
Así, en un suspiro, con un solo combate, Del Real terminó con su debut olímpico.
   
 

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