Katerine Moreno es madre, nadadora y recordista
La boliviana Katerine Moreno Maiser, estableció nuevo récord de su país en los 100 metros pecho y se lo dedicó a sus dos hijos.
Sidney, Australia,
17 de septiembre del 2000
(DPA).-
Al dejar hoy la piscina del Aquatic Centre, la nadadora boliviana Katerine Moreno Maiser exhibía una alegría digna del oro olímpico, pese a que ni siquiera logró clasificarse para las finales de la prueba de 100 metros pecho de Sidney.
Pero Moreno Maiser tenía mucho que festejar. Además de haber bajado en casi dos segundos su propio récord boliviano en la modalidad -al cumplir el recorrido en 1:16,15 minutos-, la nadadora celebraba una victoria sobre sí misma.
"Dejé de nadar en 1993, cuando me casé, y recién volví a la piscina en 1998, después de dar a la luz a mi segunda hija. Nunca pensé que pudiera volver a unos Juegos Olímpicos", dijo la atleta de 26 años quien, cuando era todavía una niña, integró el equipo de su país en los Juegos de Seúl 88.
El regreso a la actividad deportiva fue resultado del incentivo de su marido, técnico e "hincha número uno", el nadador boliviano José Quintanilla, quien construyó una sofisticada piscina con sistema de control de temperatura en la casa de ambos en Santa Cruz de la Sierra.
"Estando la piscina volví a
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Moreno... ganadora en la vida
entrenar cada día un poco, y luego pasé a ganar torneos, lo que me motivó a buscar disputar una vez más los Juegos Olímpicos", dijo Moreno Maiser, quien dedicó el nuevo récord a sus hijos Alberto, de tres años, y Katerine, de uno, quienes permanecen en Santa Cruz con sus abuelos.
"Ellos son muy pequeños para entender la importancia que tiene este momento para mí, pero este récord se lo dedico a ellos. Mi gran sueño es que mi hijo se convierta en campeón mundial de natación. Antes, yo creía que era sólo un sueño, pero ahora lo veo posible", expresó.
Tras su espectacular retorno a una carrera que había abandonado completamente, Moreno Maiser ya no teme los desafíos, y fijó como su próximo objetivo nada menos que la conquista del título del Mundial Masters de Natación, que se disputará en julio del próximo año.
Su orgulloso marido y técnico sonríe, y no duda de que ése también sea un objetivo alcanzable. Como entrenador de la nadadora, Quintanilla pudo conocer sus mejores virtudes: "Katerine es muy metódica y tiene un sentido de disciplina impresionante".
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